Felipe encuentra a un eunuco etíope




25En cuanto dieron testimonio y predicaron la palabra del Señor, emprendieron regreso a Jerusalén y evangelizaban muchos lugares de samaritanos. 26Un ángel del Señor le habló a Felipe: "Levántate y vete hacia el sur, a la ruta que baja de Jerusalén a Gaza y que está desierta". 27Se levantó y se puso en camino. En esto, un hombre de Etiopía, eunuco, dignatario de Candace -la reina de Etiopía- y superintendente de su tesoro, que había venido a Jerusalén para adorar a Dios, 28volvía sentado en su carro para leer al profeta Isaías. 29Le dijo entonces el Espíritu a Felipe: "Acércate y ponte al lado de ese carro". 30Corrió Felipe a su lado y oyó que leía al profeta Isaías. Entonces le dijo: "¿Entiendes lo que lees?". 31Él respondió: ¿Cómo lo voy a entender sino me lo explica alguien?". Rogó entonces a Felipe que subiera y se sentase junto a él. 32El pasaje de la Escritura que iba leyendo era el siguiente:
"Como oveja fue llevado al matadero,
y como mudo cordero ante el esquilador, así no abrió la boca.
33En su humillación se le negó la justicia.
¿Quién hablará de su posteridad?, ya que su vida es arrebatada de la tierra". (HECHOS DE LOS APÓSTOLES 8, 25-33)

8, 25    Emprendieron regreso a Jerusalén

IGUAL QUE HACEN LOS GENERALES EN LAS GUERRAS. ¿Por qué regresan allí donde estaba la tiranía y el principio de los males, allí donde sobre todo estaban los homicidas? De igual manera que en las guerras hacen los estrategas, dirigiéndose al lugar más peligroso de la batalla, así proceden los apóstoles. Mira además cómo no se adelantaban a ir Samaría, sino que envían por delante a los discípulos, lo mismo que Cristo, y cómo los apóstoles finalmente enviaron a quienes ya habían creído hacia los samaritanos. Cuando los Apóstoles -dice [el texto]- que estaban en Jerusalén lo oyeron, les enviaron a Pedro y a Juan. En fin, ¿para qué los envían? Para alejarlos de la magia, para recordarles la doctrina que habían aprendido junto a Cristo, cuando antes le habían creído... "Evangelizaban -dice [el texto]- muchos lugares de samaritanos. Fíjate cómo los caminos les servían para ejercitarse. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 18, 4.


8, 26    Un ángel del Señor

LOS ÁNGELES ASISTEN LA PREDICACIÓN. ¿Te das cuenta cómo cooperan los ángeles en la predicación, y no son ellos los que predican, sino los que llaman a los predicadores? Algo admirable aparece también aquí, que antiguamente era raro y ahora sucede con mucha frecuencia. Por otra parte el suceso era un preanuncio de que los predicadores serían más fuertes que los gentiles. Además el testimonio fidedigno de los creyentes era garantía para persuadir a los discípulos con el objeto de que ellos también concibieran un celo semejante. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 19, 1.

8, 27    Un hombre de etiopía, eunuco

ENCONTRÓ A CRISTO A QUIEN BUSCABA. En razón de su virtud y de la integridad de su corazón se le llama hombre. Y no sin motivo, ya que tenía tan gran deseo de conocer las Escrituras, que no cesaba de leerlas incluso durante el camino y tenía tan gran amor por la religión que, dejando la corte real, venía desde el último rincón de la tierra al templo del Señor. Por lo cual, como justo premio, mientras buscaba a un intérprete de su lectura, encontró a Cristo, que era el que estaba buscando. Y como dice Jerónimo, encontró más en el desierto, en la fuente de la Iglesia, que en el templo dorado de la sinagoga. Pues allí encontró lo que dice Jeremías lleno de admiración: "El etíope mudó su piel", es decir, subió del bautismo de Jesús blanqueado y limpio de la suciedad de sus pecados. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 8, 27a.

8, 28    Leyendo al profeta Isaías

EL FERVOR DEL ETÍOPE. Considerad -os ruego- la dificultad que entrañaba leer yendo de viaje y sobre todo en un carromato. Por ejemplo, yo recuerdo a los que no se deciden como a los que dicen que no tienen tiempo, porque están casados con una esposa, porque están haciendo un servicio militar, porque están rodeados de niños y de criados, y se imaginan que por eso están dispensados de leer las Escrituras. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías sobre el Génesis, 35, 1.

8, 29    Ponte al lado de ese carro

EL ESPÍRITU HABLÓ A FELIPE. El Espíritu hablaba a Felipe en su corazón. En efecto, el Espíritu de Dios pronuncia en nosotros determinadas palabras mediante una energía oculta y nos dice qué es lo que hay que hacer. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 8, 29.

8, 30    ¿Entiendes lo que lees?

UN ALUMNO HUMILDE. No le avergonzó de confesar su ignorancia, sino que imploró ser enseñado. Por eso se concede la gracia a los que se dejan enseñar. Y quienes permanecen sin enmienda incurren en la muerte, como dice el proverbio: "En necio morirá en sus propios pecados". ATANASIO, Carta festal, 19, 5.

8, 31    ¿Cómo lo voy a entender si no me lo explica alguien?

QUIEN BUSCA, ENCUENTRA. Convenía hacerle preguntas; convenía motivarlo. Pero Felipe pone de manifiesto que conoce su ignorancia al decirle: "¿Entiendes lo que lees?". Al mismo tiempo también le demuestra que hay ahí un gran tesoro oculto. Ahora bien, mira también cómo el eunuco se excusa de manera inteligente. "¿Cómo voy a entenderlo -dice-, si no me lo explica alguien?". No se fijó en la actitud [de Felipe], ni preguntó: "¿Tú quién eres?". Tampoco lo reprende ni le habla con arrogancia ni afirma entender, sino que confiesa ignorar [lo que lee]; por eso también aprende. Muestra la herida al médico; reconoce que Felipe sabe esas cosas y quiere enseñárselo. Se dio cuenta que [el discípulo] no tenía orgullo, pues la actitud no era radiante. De esa manera estaba atento también a las palabras [de Felipe] y deseaba aprender, porque también la expresión "el que busca encuentra" tenía su cumplimiento en él. JUAN CRISÓSTOMO, homilías a los Hechos de los Apóstoles, 19, 1-2.

8, 32    Como oveja fue llevado al matadero

ADMITAMOS QUE SOMOS OVEJAS DESCARRIADAS. Notad cómo el profeta insiste sobre este punto y cómo lo inculca con la mira puesta en no sé qué disputadores orgullosos y porfiados: "El hombre llagado es éste y que sabe soportar los quebrantos; ante Él se vuelve el rostro, menospreciado, estimado en nada. Pero fue Él ciertamente quien tomó sobre sí nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por castigado y herido de Dios y humillado. Fue traspasado por nuestras iniquidades y quebrantado por nuestros delitos. El castigo salvador pesó sobre Él, y en sus llagas hemos sido curados. Todos nosotros andábamos errantes como ovejas, y Dios le entregó a la muerte por nuestras culpas. Maltratado horriblemente, no abrió su boca; como oveja llevada al matadero, como cordero mudo llevado ante el esquilador, así Él no abrió su boca. Fue arrebatado por un juicio inicuo. ¿Quién contará su generación? Porque será arrancado de la tierra de los vivientes y condenado a muerte por las iniquidades de su pueblo. Dispuesta estaba entre los impíos su sepultura, y fue en la muerte igualado a los malechores; a pesar de no haber en Él maldad ni mentira en su boca quiso quebrantarle Dios con padecimientos. Si vosotros ofrecieseis vuestra alma en sacrificio por vuestros pecados, veríais una descendencia de larga vida. Y quiere el Señor libertar su alma de los dolores, mostrarle la luz, proponerlo como modelo y justificar a este justo por sus buenos servicios en favor de muchos, y cargará con las inquidades de ellos. Por eso yo le daré por herencia multitudes, y recibirá muchedumbres por botín, por haberse entregado a la muerte y haber sido contado entre los pecadores, cuando llevaba sobre sí los pecados de todos e intercedía por los impíos". AGUSTÍN, Sobre los méritos, la remisión de los pecadores y el bautismo de los niños, 1, 27, 54.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; V. 5; pp. 147-152
Obra preparada por
FRANCIS MARTIN
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

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La gran persecución



1Saulo aprobaba su muerte. Se desató aquel día una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén, y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría. 2Unos varones piadosos enterraron a Esteban e hicieron un gran duelo por él. 3Por su parte, Saulo hacía estragos en la Iglesia, iba de casa en casa, apresaba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel. (HECHOS DE LOS APÓSTOLES 8, 1-3)

8, 1    Todos, excepto los apóstoles, se dispersaron

LA PERSECUCIÓN ESPARCE LA SEMLLA DE LA PALABRA. Pero mira de nuevo cómo viven como entre bienes, y están con alegría. Así dice [el texto]: "Hubo gran alegría en aquella ciudad", aunque también hubo un gran duelo. Así suele hacer siempre Dios: mezcla las alegrías con las tristezas para mayor admiración. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 18, 2.

OBEDECIENDO EL MANADATO DE DIOS. Esto es lo que el Señor mismo ordenó: "Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra". Así se cumplía esto con la anuencia del Señor, ya que "aquella tribulación se convirtió en semillero del Evangelio". BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 8, 1.

8, 2    Enterraron a Esteban

EL CUERPO DE ESTEBAN FUE ENTERRADO. Aunque sólo el cuerpo ha sido juzgado para la tumba y que el alma no ha sido enterrada juntamente con el cuerpo, sin embargo únicamente todo el cuerpo ha recibido el nombre común a los dos [alma y cuerpo]. Así también el bienaventurado Job decía a sus hijos: "Yo voy a reunirme con los míos", en vez de decir: "Enterrad mi cuerpo". TEODORETO DE CIRO, Cartas, 145.

8, 3    Saulo hacía estragos en la Iglesia

ENVALENTONADO POR EL ASESINATO DE ESTEBAN. Una gran locura supone el que sea Pablo solo quien entra en las casas; así entregaba su vida en favor de la Ley. "Apresaba hombres y mujeres", dice [el texto]. Mira también su franqueza, altanería y locura. A todos los que caían en sus manos los colmaba de incontables males, siendo cada vez más audaz en semejante carnicería. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 18, 2.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; V. 5; pp. 138-139
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El martirio de Esteban



54Al oír esto ardían de ira en sus corazones y rechinaban los dientes contra él. 55Pero él, lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios, 56y dijo: "Mirad, veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie a la diestra de Dios". 57Entonces clamaron a voz en grito, se taparon los oídos y se lanzaron a una contra él. 58Lo sacaron fuera de la ciudad y le lapidaron. Los testigos dejaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo, 59y se pusieron a lapidar a Esteban, que oraba diciendo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu". 60Puesto de rodillas clamó con fuerte voz: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado". Y con estas palabras murió.(HECHOS DE LOS APÓSTOLES 7, 54-60)

7, 55    Vio la gloria de Dios

EN FORMA DE CUERPO. La naturaleza divina es invisible, en cambio el bienaventurado Esteban dijo que vio al Señor. Luego también después de la ascensión el cuerpo del Señor es un cuerpo. Fue éste el que vio el vencedor Esteban, ya que la naturaleza divina es invisble. TEODORETO DE CIRO, El mendigo, compendio dogmático, 11.

7, 56    Los cielos abiertos

SU RESISTENCIA SE VIO FORTALECIDA. Siendo Cristo, el Señor, perfecto Hijo de Dios y del hombre ¿por qué el santo mártir prefirió llamar Hijo del hombre más que Hijo de Dios, al que parecía, sin duda, dar más gloria, si hubiera querido llamarlo más bien Hijo de Dios que Hijo del hombre, y no más bien para con este testimonio confundir la incredulidad de los judíos, que recuerdan haber crucificado a un hombre y no haber querido creer que éste era Dios? Así pues, para fortalecer la paciencia del bienaventurado mártir se abre la puerta del cielo y, para que al ser lapidado no caiga en tierra un hombre inocente, se le aparece coronado en los cielos el Dios Hombre crucificado. Y puesto que estar de pie es propio del que lucha o ayuda, con razón lo vio de pie a la derecha de Dios, al que tuvo como ayudador entre los hombres que le perseguían. No parece que se oponga el que Marcos lo describa como sentado a la derecha de Dios, que es posición del que juzga, porque incluso ahora de modo invisible lo juzga todo y al final ha de venir como juez visible de todas las cosas. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 56.

CRISTO NO SE LE OCULTÓ. Con los ojos del corazón vio los cielos abiertos, para que no quedase oculto lo que Cristo pudiera hacer. En atención al mártir, Cristo se levanta; a quien Esteban ve de pie, nuestra fe lo suele honrar sentado; la carne unida a Tonante se glorifica a sí misma en Esteban; el general en su presciencia arma a aquellos a quienes llama para colmarles con sus dones; para que nadie en este mundo luche de forma incierta, apareció el cuerpo en la ciudadela de Dios como una prueba para el testigo. ARATOR, Historia apostólica, 1.

JESÚS ESTABA DE PIE ASISTIÉNDOLE. Jesús permanecía como un abogado, estaba preocupado por ayudar a Esteban, su atleta, permanecía atento para coronar enseguida a su mártir. También está preparado para vosotros y por ello no debéis temer que esté sentado en el trono; ciertamente, quien permanece sentado es el que juzga... Así pues, sentado, juzga; juzga estando de pie y juzga a los imperfectos y juzga entre los dioses. AMBROSIO, Cartas, 1 (M), 14, 5-6.

7, 58    Le lapidaron

LO MISMO QUE CRISTO, ÉL PADECIÓ FUERA DE LAS PUERTAS. El Señor padeció fuera de la puerta, el mismo que nos eligió del mundo a su reino celestial y a su gloria. También Esteban, como peregrino del mundo, es lapidado fuera de la ciudad. En efecto, no tuvo aquí ciudad permanente, sino que buscaba con todo su corazón la futura y, según las vicisitudes de los acontecimientos, como mártir dirige la mirada de su limpio corazón al cielo, mientras le lanza piedras el perseguidor de dura cerviz. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 58.

LANZABAN PIEDRAS EN SEÑAL DE REBELIÓN. Arrojas contra Esteban piedras cargadas de locura, Judea rebelde, tú que, por tu duro crimen, siempre serás piedra. ARATOR, Historia apostólica, 1.

UNA RECOMPENSA JUSTA PARA TODOS. Unos hombres enfurecidos dejaron sus ropas a los pies de Saulo, lo que el hebreo llama infierno; para cada una de las dos partes está claro cuál será su recompensa en esta acción: el mártir, cuando fija sus ojos en el cielo, los verdugos, cuando fijan sus ojos en el infierno; el primer caso [el martirio] revela y es como un ejemplo que brota de esta misma fuente para que el que afronta tales combates, de suerte que el tártaro vendrá de inmediato sobre quienes son acusados de muerte, mientras que los cielos están abiertos a los que mueren. ARATOR, Historia apostólica, 1.

7, 59    Recibe mi espíritu

DIOS LLAMA AL PUEBLO POR MEDIO DE SEÑALES. De esto yo deduzco también que el rostro de Esteban apareciera glorificado. Ciertamente Dios es amable, y quería atraerlos por las mismas cosas por las que ellos maquinaban contra Esteban, aunque nada más hubiera sucedido. "Lo sacaron fuera de la ciudad y le lapidaron". De nuevo la muerte sucede fuera de la ciudad, como en el caso de Cristo; y en la muerte misma tiene lugar la confesión pública y la predicación del Evangelio. "Los testigos dejaron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo, y se pusieron a lapidar a Esteban, que oraba diciendo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu". Él mismo les demuestra y enseña que no perece. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 18, 1.

CAER ES ALZARSE. ¡Oh mártir! Emprende batallas, que causarán muertes dichosas, en las que el castigo se convertirá en gloria, y el caer será un resurgir, y para los que afrontan la matanza, nace el tiempo que incluye los premios de la vida eterna. He aquí que haber merecido morir de este modo fue el principio de una vida feliz sin fin. ARATOR, Historia apostólica, 1.

7, 60    No les tengas en cuenta este pecado

LIBRE DE IRA. ¡Ésta era la confianza firme del varón, abrazado con la cruz! Así pues, intentemos nosotros esta confianza, aunque ahora no sea tiempo de guerra, sino que siempre es tiempo de confianza firme. "Hablaré de tus preceptos ante los reyes -dice [el salmista]-, no me avergonzaré". Por tanto, si disputamos con los gentiles, debemos reprimirlos sin ira, sin aspereza. Ciertamente, si lo hacemos con ira, ya no parecerá que existe una confianza firme, sino pasión; pero si lo hacemos con mansedumbre, eso sí será firme confianza. No es posible que una misma cosa, al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto, sea obra buena y delito. La firme confianza es una obra buena; la pasión, delito. Conviene, pues, que nosotros, si tenemos que hablar con plena confianza, estemos libres de cólera, para que nadie piense que nuestras palabras proceden de la pasión. Aunque digas cosas justas con ira, todo lo has echado a perder; incluso cuando muestres libertad de espíritu , amonestes o hagas otra cosa cualquiera. Mira cómo este varón no habla con cólera; porque no injurió, sino únicamente les recordó las palabras proféticas. En efecto, demostró que no lo movía ira alguna cuando, al acometerlo ellos, rogó y dijo: "No les tengas en cuenta este pecado". No se irritó contra ellos, sino que doliéndose y entristeciéndose por ellos, pronunció esa frase: por esto dice Lucas respecto del rostro [de Esteban]: "Vieron que su rostro era como el de un ángel", para atraerlos. Por tanto, debemos estar libres de ira. Donde habita el Espíritu Santo no hay ira; el iracundo es un maldito. Nada sano puede expresarse donde surge la ira. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 17, 3.

SE ARRODILLÓ POR SUS ENEMIGOS. Estando de pie, oró en su propio favor, y se puso de rodillas en favor de los enemigos, porque la mayor iniquidad de éstos le incitaba a suplicar un remedio mayor. Mira la virtud del bienaventurado mártir, que se inflamaba con tal celo, que reprobaba abiertamente las culpas de la maldad que le retenía; y de tal manera ardía en deseos, que oraba en la muerte en favor de quienes le mataban. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 60.

LA PERFECCIÓN DE LA CARIDAD. Amaba a quienes le mataban, ya que por ellos moría... Esta es la perfecta caridad. Luego, si alguno tiene tanta caridad que se halla dispuesto a morir también por los hermanos, en él reside la caridad perfecta. Pero ¿acaso al poco tiempo de nacer es ya perfecta en absoluto? Nace para perfeccionarse; nacida, se nutre, alimentada se fortalece; fortalecida, se perfecciona. Y cuando ha llegado a la perfección, ¿qué dice? "Para mí el vivir es Cristo, y el morir, ganancia; desearía morir y estar con Cristo, pues es mucho mejor; pero es necesario permanecer en la carne por vosotros". Quería vivir por causa de aquellos por quienes se hallaba dispuesto a morir. AGUSTÍN, Tratados sobre la primera Carta de Juan, 5, 4.


LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; V. 5; pp. 134-138
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Esteban increpa al pueblo



51¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros os estáis siempre resistiendo al Espíritu Santo: como vuestros padres así también vosotros! 52¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Asesinaron a los que anunciaban la venida del Justo, del que ahora vosotros habéis sido traidores y asesinos, 53los que recibisteis la Ley por ministerio de los ángeles y no la guardasteis. (HECHOS DE LOS APÓSTOLES 7, 51-53).

7, 51    Resistiendo al Espíritu Santo

UNA HISTORIA DE RESISTENCIA. Cuando [Dios] no quería sacrificios, vosotros sacrificabais; y cuando los quería, no seacrificabais; cuando no quiso daros preceptos, los echabais de menos; y cuando los recibisteis, entonces los menospreciasteis. Cuando ya estuvo construido el templo, adorabais  a los ídolos; y ahora que quiere ser adorado sin el templo, hacéis lo contrario. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 17, 2.

PALABRAS ARDIENTES, PERO COMO PALOMA. Por eso, cuando envía al Espíritu Santo, le hace visible en dos formas: por la paloma y por el fuego. Por la paloma cuando desciende sobre el Señor después de su bautismo; por el fuego, cuando desciende sobre los apóstoles reunidos... Allí vino la paloma sobre el Señor, aquí lenguas distintas sobre los discípulos reunidos. Allí se muestra la sencillez, aquí el fervor. Hay quienes pasan por sencillos y son perezosos. Se los califica de sencillos, pero son sin energía. Esteban, lleno del Espíritu Santo, no era como éstos. Sencillo, si, porque no dañaba a nadie; pero era también fervoroso, porque argüía a los impíos. No calla en presencia de los judíos. De él son estas palabras de fuego: "Vosotros, hombres de dura cerviz e incircuncisos en el corazón y en los oídos, siempre habéis resistido al Espíritu Santo". ¡Qué ataque tan duro! Mas la paloma es cruel sin hiel. Ved cómo la paloma hiere sin hiel; los judíos, como cuervos que son, tan pronto como oyen sus palabras, corren a armarse de piedras contra la paloma y empiezan a apedrear a Esteban; pero el que poco antes, con indignación y ardor de su espíritu, arremetía como si fueran enemigos y como furioso dejaba escapar palabras inflamadas (pues así son las que acabáis de oir: hombres de dura cerviz e incircuncisos en el corazón y en los oídos), de tal modo que quien las oía creía que Esteban quería verlos abrasados y consumidos al instante si le fuera lícito, sin embargo, cuando caen sobre él las piedras de manos de sus enemigos, dice puesto de rodillas: "Señor, no les tomes en cuenta este delito". Esteban había mantenido su unidad con la paloma. Es lo que había hecho primero el Maestro sobre quien descendió la paloma, el cual, pendiendo de la cruz, decía: "Padre, perdónales; no saben lo que hacen". AGUSTÍN, Tratado sobre el Ev. de Juan, 6, 3.


LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; V. 5; pp. 133-134
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La Casa del Señor



44"Nuestros padres tenían en el desierto el Tabernáculo del Testimonio, tal y como el que habalaba con Moisés le había ordenado que lo hiciera según el modelo que había visto. 45Y después de que fuera traspasado a nuestros padres, lo condujeron bajo Josué en la ocupación de la tierra de los gentiles, a los que Dios expulsó de la presencia de nuestros padres hasta los días de David. 46Éste halló gracia delante de Dios y pidió encontrar una morada para el Dios de Jacob. 47Pero fue Salomón quien le edificó una casa. 49Sin embargo, el Altísimo no habita en casas construidas por manos de hombres, como dice el profeta:
49"Mi trono es el cielo y la tierra el escabel de mis pies.
¿Qué casa me edificaréis a Mí?, dice el Señor,
¿o cuál será el sitio de mi descanso?
50¿No ha hecho mi mano todas estas cosas?". (HECHOS DE LOS APÓSTOLES 7, 44-50)

7, 44    Tenían en el desierto el Tabernáculo del Testimonio

TIENEN A DIOS POR TESTIGO. Y preguntarás: "¿Cómo el Tabernáculo era del Testimonio?". Porque estaba entre ellos para que tuvieran a Dios como testigo. Por consiguiente no tenía otra finalidad. "Según el modelo -dice [el texto]- que te fue mostrado en el monte". De manera que en el monte fue detallado el modelo; y era llevado a través del desierto y no tenía un lugar fijo. Y lo llamaba Tabernáculo del Testimonio, no por otro motivo que por los milagros y los preceptos. Así pues, ni éste ni ellos tenían templo. Además, también el ángel mismo le dio a Moisés el modelo. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 17, 2.

TABERNÁCULO DEL TESTIMONIO. Porque decían que él estaba actuando contra el lugar santo, de aquí que demostrara que el Señor no valoraba el ornato de las piedras, sino que deseaba el esplendor de las almas celestiales. Donde quiere que se sobreentienda que como el Tabernáculo fue abandonado durante la construcción del templo, que también entiendan que el mismo templo será destruido sucediéndole una situación mejor, según profetiza Jeremías, diciendo: "No confiéis en palabras engañosas, diciendo, es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor". Y poco después: "Haré con esta casa en la que ha sido invocaddo mi nombre y en la que tenéis puesta vuestra confianza, como hice con Siló, donde habitó mi nombre desde el principio y os arrojaré de mi presencia". BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 44.

7, 49    ¿Qué casa me dificaréis a Mí?

DENTRO Y POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS. Esto no hay que entenderlo en un sentido material, como si Dios tuviera colocados sus miembros en el cielo y en la tierra, como cuando nosotros estamos sentados, sino que para indicar que es interior y superior a todas las cosas mosotró que el cielo es su sede y la tierra el escabel de sus pies. Y para mostrar también que Él lo abarca todo afirma en otro lugar que mide el cielo con la palma de la mano y que coge la tierra en su puño. Por el contrario, da a entender que en sentido espiritual el cielo son los santos y que la tierra son los pecadores, porque Dios habitando en aquellos los protege, y condenando a los otros los derrota. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 49.

NO DE MARMOL. No se trata de un lugar terrenal de oro o marmol, sino el que el profeta añade: "¿Sobre quién reposará mi Espíritu, si no en el pobre y en el de espíritu contrito, y en el que teme mi palabra?". BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 7, 49.



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Pedro se encuentra con Cornelio



24Entró en Cesarea al otro día. Cornelio, después de haber reunido a sus parientes y amigos más íntimos, les estaba esperando. 25En el momento en que entraba Pedro, salió Cornelio a su encuentro y, postrándose, le adoró. 26Pero Pedro le incorporó diciendo: "Levántate, que también yo soy un simple hombre". 27Y conversando con él pasó adentro y encontró a muchas personas reunidas. 28Y les dijo: "Vosotros sabéis que está prohibido para un judío juntarse o acercarse a extranjeros; pero Dios me ha enseñado a no llamar profano a ningún hombre. 29Por eso he venido sin vacilación en cuanto me habéis llamado. Ahora os pregunto por qué motivo me habéis mandado llamar" (HECHOS DE LOS APÓSTOLES 10, 24-29).

10, 24    Cornelio reunió a sus parientes

RESPOSABILIDAD DE UN BUEN AMIGO. Esto es lo propio de un buen amigo, de un hombre religioso: antes de nada hace a sus amigos familiares suyos y partícipes en tales bienes. Con razón convoca a aquellos en quienes tenía siempre confianza sobre todo en lo referente a lo que tal vez había expuesto ante otros en vano. Me parece que amigos y parientes habían sido ya instruidos por Cornelio. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 23, 1.

10, 25    Postrándose, le adoró

LA HUMILDAD DE LA FE NOS HACE IGUALES. Por la postura corporal Cornelio demostró la piedad que tenía dentro de su corazón. En efecto, el discípulo vino al encuentro de su maestro, y lleno de celo, con un corazón puro y un deseo ardiente recibió la palabra de la fe. Ciertamente, quien se retrasa para creer, como quien se encuentra acostado se levanta ante el maestro; pero quien se ruboriza por las manchas de su vida y también levanta la cara con humildad e indicios de pudor, con razón merece permanecer erguido ante su preceptor. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 10, 25.

10, 26    Yo soy un simple hombre

UN DON GRATUITO COMO EL BAUTISMO. Acompañado de los hombres de Cornelio, Pedro, con la intención de distribuir los dones del cielo, se apresura a santificar la casa y no permite que [Cornelio] se postre de hinojos: el que está acostumbrado a distribuir gratuitamente los dones, impide gestos de honor. Ahora levantas tu cabeza, como nuevo mundo, tú que fuiste herido por el diente de tu antiguo padre, tú, a quien la fuente te ha dado un nuevo nacimiento. Nacido pues de nuevo, no permitas que tu cerviz sea oprimida por los pecados propios, libre como estás ya de los ajenos. ARATOR, Historia apostólica, 1.

10, 28    No llamar profano a nigún hombre

ENVIADOS A LOS MARGINADOS. Nótese que Dios mismo ordenó al pueblo cristiano no llamar a ningún hombre profano o impío, sino tratar con ellos actuando como hombres que tienen puesta su esperanza, por encima de todo, en su fe en Cristo. AMMONIO, Cadena sobre los Hechos de los Apóstoles, 10, 28.



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CORNELIO RELATA SU VISIÓN



30Cornelio dijo: "Hoy hace cuatro días estaba orando en mi casa a la hora nona y se presentó ante mí un varón de brillante vestidura, 31y me dijo: "¡Cornelio!, tu oración ha sido oída y tus limosnas han sido recordadas en la presencia de Dios. 32Manda emisarios a Jope y haz llamar a Simón, de sobrenombre Pedro, que se hospeda en la casa de Simón el curtidor, junto al mar". 33enseguida te envié emisarios, y tú has hecho bien en venir. Ahora nosotros estamos aquí en la presencia de Dios para escuchar lo que te ha ordenado el Señor". ( Hechos de los Apóstoles 10, 30-33 )

10, 30    Un varón de brillante vestidura

ÉL PERSEVERÓ EN LA ORACIÓN. En griego y en algunos códices latinos está escrito de la siguiente manera: "Hasta el día cuarto a esta misma hora había que ayunar, y se adoraba desde la hora sexta hasta la nona, y he aquí que un varón", etc.
Convenía mucho escuchar a aquel varón que durante tres horas permanecía rezando, desde la hora sexta hasta la hora nona; tiempo en el que el Señor mismo rogaba por la salvación de todo el mundo y rezaba con sus brazos extendidos en la cruz. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 10, 30.

10, 33    En la presencia de Dios

ESCUCHA A LOS SIERVOS DE DIOS. ¿Qué dice Cornelio? "Estamos aquí en la presencia de Dios -afirma-, para escuchar todo lo que te ha ordenado el Señor". No dijo en presencia de un hombre", sino "de Dios", declarando que hay que acercarse a los siervos de Dios. ¿Os dais cuenta de lo elevado de su mente? ¿Habéis advertido cuán digno era de todo eso? JUAN CRISÓSTOMO, Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, 23, 2. 



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol 5; pp. 189-190
Obra preparada por
FRANCIS MARTIN
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ 

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