Devolver bien por mal




8Por último, tened todos el mismo pensar y el mismo sentir, amaos como hermanos, sed misericordiosos y humildes, 9no devolváis mal por mal, ni maldición por maldición, sino -al contrario- bendecid, porque para esto habéis sido llamados, para ser herederos de la bendición. 10Pues el que "quiera amar la vida y ver días dichosos, refrene su lengua del mal y sus labios de las palabras engañosas; 11apártese del mal y practique el bien, busque la paz y vaya tras ella". 12Porque "los ojos del Señor miran a los justos, y sus oídos están atentos a sus plegarias, pero el rostro del Señor se vuelve contra los que obran mal".
13¿Y quién podrá haceros daño, si sois celosos del bien? 14De todos modos, si tuvierais que padecer por causa de la justicia, bienaventurados vosotros: "No temáis ante sus intimidaciones, ni os inquietéis, 15sino glorificad a Cristo en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza; 16pero con masedumbre y respeto, y teniendo limpia la conciencia, para que quienes calumnian vuestra buena conducta en Cristo, queden confundidos en aquello que os critican. 17Porque es mejor padecer por hacer el bien, si es ésa la voluntad de Dios, que por hacer el mal. (1Pedro 3, 8-17)

3, 9    No devolváis mal por mal

BENDECID A LOS QUE OS HACEN DAÑO. Pedro, ha prohibido devolver mal por mal, y más aún, ha mandado bendecir a los que maldicen. Con razón añade que la mirada divina ve siempre a los buenos y a los malos, conforme al testimonio profético, ya que tendremos presente que, tanto nuestra paciencia en soportar a los malos, como nuestra bondad con la que deseamos el bien a los que nos persiguen, gozarán de un premio eterno. Y nuestros perseguidores, si rehusan arrepentirse, serán sometidos a un justo castigo. Y si se arrepienten, también nosotros recibiremos del Señor el premio de la justa alegría por su salvación, que hemos pedido a Dios. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro.

3, 10    Refrene su lengua del mal

REFRENAD VUESTROS LABIOS DEL ENGAÑO. La astucia es falsedad, engaño, delación, y todo es aliado del enemigo de la verdad, esto es, de Satanás, el padre de la mentira. Es un embustero, tal y como lo dice el Salvador, y no se mantuvo en la verdad. Con empeño ha de apartarse a los santos de ser presa de aquél. JUAN CRISÓSTOMO, Cartas Católicas. 

3, 11    Apártese del mal

PREFERID LOS PENSAMIENTOS BUENOS. No depende de nosotros que lleguen a nuestra mente alguna de estas cosas, ya que pensamientos tales caen sobre ella con frecuencia. Mas si uno fuera sabio, los apartaría y se entregaría a los más beneficiosos y que reportan mayor ayuda. Entiendo que esto es lo que quiere decir la expresión "Aléjese del mal". JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre Cartas Católicas.

3, 13    Celosos del bien

¿QUIÉN OS HARÁ DAÑO? ¿Quién podrá perjudicaros hasta el punto de que no seáis bendecidos por Dios? Como dice la Escritura: "Y vuestra alegría nadie os la podrá quitar". Ps.- HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la primera Carta de Pedro

3, 17    Es mejor padecer por hacer el bien

SI LA JUSTICIA ES A VECES VENTAJOSA. Todo el que miente comete una injusticia. Si a alguno le parece que alguna vez es útil la mentira, podrá también parecerle que es útil alguna vez la injusticia... Luego, o la injusticia es alguna vez útil, lo cual es imposible, o la mentira no es útil jamás. AGUSTÍN, Sobre la doctrina cristiana, 1, 36, 40.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11; pp. 149-155
Obra preparada por
Gerald Bray
Editor general
Thomas C. Oden
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez  

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La herencia de los profetas




10Sobre esta salvación investigaron e indagaron los profetas que vaticinaron sobre la gracia que recibiríais, 11buscando a qué momento y a qué circunstancias se refería el Espíritu de Cristo que moraba en ellos, y testificaba de antemano los padecimientos reservados a Cristo y su posterior glorificación. 12Les fue revelado que eran servidores de estas realidades no para su provecho, sino para el vuestro: las mismas que os han sido anunciadas ahora por quienes os predicaron el Evangelio por el Espíritu Santo enviado desde el cielo, las mismas que los ángeles contemplan con avidez. (1Pedro 1, 10-12)

1, 10    Investigaron e indagaron los profetas

VATICINARON SOBRE LA GRACIA QUE RECIBIRÍAIS. En sus libros se lee que, en secreto, investigaron e indagaron de Dios o de los ángeles la gracia futura del Evangelio, en qué momento y en qué circunstancias llegaría la salavación eterna al mundo... Profetizaban hablando públicamente a los hombres, y dando a conocer lo que ellos habían conocido en la intimidad de su contemplación. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro.

1, 11    Testificaban de antemano los padecimientos reservados a Cristo

POSTERIOR GLORIFICACIÓN. Cristo fue glorificado dos veces como hombre. La primera, al resucitar de entre los muertos; la segunda, cuando ascendió al cielo a la vista de sus discípulos. Queda la tercera, y ésta ante todos los hombres, cuando venga en su majestad, en la del Padre y los santos ángeles, para juzgar a cada uno según sus obras. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro.

1, 11a    Servidores de estas realidades

DIJERON DE ANTEMANO LA GLORIA FUTURA. Unos son los misterios de los sacramentos "más perfectos", que "el ojo no vio ni el oído oyó, lo que Dios tiene preparado para aquellos que le aman", como dijo la Escritura. Otros son aquellos que sobre la gloria futura anunciaron los profetas, a quienes les fue revelado y proclamaron los santos por el Espíritu de Dios enviado del Cielo, que también los ángeles desean contemplar, como dice el apóstol Pedro. AMBROSIO, Carta a Belicio, 2, 9, 4.

1, 12b    Las mismas que os han sido anunciadas

EL CONSOLADOR. A vosotros os han sido anunciadas por el Espíritu Santo, que fue enviado, es decir, el Paráclito, del que dice el Señor: si Yo no me voy, Él no vendrá. A quien los ángeles desean con avidez contemplar, dice; no los ángeles apóstatas, como muchos piensan, sino -lo que es verdaderamente divino- los ángeles que desean alcanzar el crecimiento de su perfección. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Exégesis de la primera Carta de Pedro.

1, 12c    Las mismas que los ángeles contemplan con avidez

AVIDEZ DE LOS ÁNGELES. Los ángeles desean contemplar este mensaje por el gran amor en que viven. Los ángeles piensan en el Espíritu y siempre le tienen delante, porque es insaciable su amor. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la primera Carta de Pedro.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 119-122
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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La vida esperanzada de los que han renacido




3Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha engendrado de nuevo -mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos- a una esperanza viva, 4a una herencia incorruptible, inmaculada y que no se marchita, reservada en los cielos para vosotros, 5que, por el poder de Dios, estáis custodiados mediante la fe hasta alcanzar la salvación preparada ya para ser manifestada en el tiempo último. 6Por eso os alegráis, aunque ahora, durante algún tiempo, tangáis que estar afligidos por diversas pruebas, 7para que la calidad probada de vuestra fe -mucho más preciosa que el oro perecedero que, sin embargo, se acrisola por el fuego- sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, cuando se manifieste Jesucristo: 8a quien amáis sin haberlo visto; y en quien, sin verlo todavía, creéis y os alegráis con un gozo inefable y glorioso, 9alcanzando así la meta de vuestra fe, la salvacion de las almas. (1Pedro 1, 3-9)

1, 4a    A una herencia incorruptible

LA HERENCIA CONOCIDA DE ANTEMANO. Dios vio de antemano la fe y la conducta de los hombres enderezada por la enseñanza del evangelio, y previsoramente los eligió en Cristo antes de la constitución del mundo: entonces los predestinó a ser hijos por la participación en el Espíritu de filiación. Por prever de antemano no entiende otra cosa que ver lo que hay dentro de cada persona. Ahora bien, no se trata de una previsión lejana, sino del conocimiento real de algo que ha sido previsto antes. Y aunque aquellos a los que Pedro escribe están elegidos conforme a este previo conocimiento, sin embargo esta previa vocación no les está sirviendo ahora a ellos de fundamento, pero su conocimiento deshará la duda sobre [su] naturaleza. ORÍGENES, Catena. 

1, 4b    Reservada en los cielos para vosotros

INCORRUPTIBLE, INMACULADA, INMARCESIBLE. Esta herenecia es "incorruptible", porque es la vida celestial, que ni la vejez, ni la enfermedad, ni la muerte, ni ninguna otra aflicción pueden herir. Es "inmaculada", porque nadie puede entrar manchado en ella. "No se marchita" porque la vida celestial nunca puede ser envilecida por las mentes de los santos cayendo en la rutina, como suele suceder con los lujos y las alegrías del mundo, que por la costumbre y el uso frecuente producen aburrimiento. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro. 

1, 5b    La salvación preparada ya para ser manifestada

PREPARAOS. Están preparados ya los asientos en el reino de Dios. Están preparadas las mansiones en la casa del Padre. Está preparada la salvación en el cielo. Tan sólo falta que se haga digno quien desee recibirla. Y con razón añade Pedro: "Estáis custodiados mediante la fe". Porque nadie puede hacerse digno con su solo esfuerzo. Nadie puede alcanzar la salvación eterna con sus solas fuerzas. Y nadie puede perseverar en el camino del bien con la fuerza de su propia libertad, sino que hemos de conseguir por todos los medios, para progresar, el auxilio de quien hemos recibido el principio de la buena obra. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro. 

1, 6    Aunque ahora, durante algún tiempo, tengáis que estar afligidos

PERSEVERANCIA HASTA EL FINAL. Se prueba la calidad de la fe de los que por él están sometidos a las diversas tentaciones y perseveran hasta el final con calidad probada de su fe. Sin duda, conviene que éstos se alegren, aunque les parezca que alguna prueba es insoportable. Esta prueba se designa aquí abajo con el nombre de tristeza, dando a entender que hay una tristeza que por otro lado puede ser concocida mediante estas palabras, ya que también en Pablo se dan a conocer dos clases de tristezas, una que provoca la muerte y otra que produce una penitencia duradera para la salvación y que la describe de este modo: la tristeza del mundo provoca la muerte, pero la que es según Dios produce una penitencia duradera para la salvación. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la primera Carta de Pedro. 

1, 7    Se acrisola por el fuego

EL ORO ACRISOLADO POR EL FUEGO. Así como el oro es acrisolado por el fuego y se hace útil, de la misma manera sois probados vosotros, los que convivís con los de este mundo. Así pues, los que perseveréis y soportéis de parte de éstos la prueba del fuego seréis purificados. Como el oro arroja su escoria, así también vosotros arrojaréis toda tristeza y angustia, seréis purificados y seréis útiles para la construcción de la torre. HERMAS, Visiones, 4, 3, 4. 

1, 8a    Sin verlo todavía, creéis

CUANDO ÉL SE MANIFIESTE. Pues si lo amáis sólo de oídas, sin haberlo visto con los ojos, considerad qué gran amor le mostraréis cuando lo veáis y os revele su gloria. Si os ha atraído su sufrimiento, ¿cómo actuará sobre vosotros su manifestación e insuperable esplendor, cuando os conceda el premio de la salvación de las almas? ECUMENIO, Comentario a la primera Carta de Pedro.

1, 8b     Os alegráis con un gozo inefable

GOZO GLORIOSO. Pedir un gozo tal es no sólo desear fervientemente con palabras la entrada en la patria celestial, sino esforzarse por conseguirlo con obras dignas. BEDA, Homilías sobre los Evangelios.

1, 9    La meta de vuestra fe

HECHOS INCORRUPTIBLES POR LA GRACIA. Porque no es de la naturaleza de donde le viene al alma la incorruptibilidad de la gloria; es la gracia de Dios la que otorga esa incorruptibilidad, la santidad y el entendimiento. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Exégesis de la primera Carta de Pedro.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 113-119
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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El secreto de la vida cristiana




1Queridísimos, esta es ya la segunda carta que os escribo. Ellas son como un recuerdo con que procuro despertar en vosotros el recto criterio, 2para que os acordéis de las palabras anunciadas por medio de los santos profetas, y del precepto del Señor y Salvador que os transmitieron vuestros apóstoles.
3Tened en cuenta, ante todo, que en los últimos días vendrán hombres que se burlan continuamente de todo y que viven según sus propias concupiscencias, 4y que dirán: "¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres murieron, todo continúa como desde el principio de la creación".
5Ignoran deliberadamente que en otro tiempo hubo cielos y tierra. Ésta, por la palabra de Dios, surgió de las aguas, y quedó asentada en medio de ellas, 6y así, el mundo de entonces pereció anegado por las aguas.
7A su vez, los cielos y la tierra de ahora, por la misma palabra, están reservados para el fuego y guardados para el día del Juicio y de la perdición de los impíos.
8Pero hay algo, queridísimos, que no debéis olvidar: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9No tarda el Señor en cumplir su promesa, como algunos piensan; más bien tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos se conviertan. 10Pero como un ladrón llegará el día del Señor. Entonces los cielos se desharán con estrépito, los elementos se disolverán abrasados, y lo mismo la tierra con lo que haya en ella.
11Si todas estas cosas se van a destruir de ese modo, ¡cuánto más debéis llevar vosotros una conducta santa y piadosa, 12mientras aguardáis y apresuráis la venida del día de Dios, cuando los cielos se disuelvan ardiendo y los elementos se derritan abrasados! 13Nosotros, según su promesa, esperamos unos "cielos nuevos" y una "tierra nueva", en los que habita la justicia.
14Por lo tanto, queridísimos, a la espera de estos acontecimientos, esmeraos para que Él os encuentre en paz, inmaculados e intachables, 15y considerad que la longanimidad de nuestro Señor es nuestra salvación. Así os lo escribió también nuestro querido hermano Pablo según la sabiduría que se le otorgó, 16y así lo enseña en todas las cartas en las que trata estos temas. En ellas hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y débiles interpretan torcidamente -lo mismo que las demás Escrituras- para su propia perdición.
17Por eso, vosotros, queridísimos, sabiéndolo de antemano, estad alerta, no sea que -arrastrados por el error de los disolutos- decaigáis de vuestra firmeza. 18Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. (2Pedro 3, 1-18)

3, 2    Para que os acordéis de las palabras anunciadas

RECUERDO DE LAS PALABRAS ANUNCIADAS POR LOS PROFETAS. Pues las mentes puras y sinceras recuerdan lo que han escuchado y la salvación que ha sido dispuesta, y se aprestan excitadas con toda su fuerza y pasión a la consecución de este hecho. Fue dispuesto mediante las palabras de los profetas y las predicaciones de los apóstoles. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

3, 4    ¿Dónde está la promesa de su venida?

¿DÓNDE ESTÁ LA PROMESA DE SU VENIDA? De donde se deduce que todos los que desean su venida, han de meditar con prudencia en este tema, para que no estén sospechando que el día del Señor está ya para llegar, ni tampoco piensen que tardará mucho. Sólo esto hemos de procurar solícitamente: que llegue pronto o tarde en llegar, que nos pueda encontrar preparados cuando llegue. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

3, 5    Por la palabra de Dios, surgió de las aguas

LA TIERRA SURGIÓ DE LAS AGUAS. Pues toda criatura es materia compuesta de agua. Puede estar en estado sólido, como la tierra o elevada, como el cielo. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro. 

3, 8    Para el Señor un día es como mil años

MIL AÑOS COMO UN DÍA. La Escritura dice que la vida humana es corta y llena de problemas, pero tú perteneces a una perdurable y eterna. Y mil años son como un solo día, o incluso como una vigilia de la noche. Es durante la cuarta vigilia cuando los que son confiados para guardarla son interrumpidos, y en esa vigilia el Señor vino a los santos apóstoles. Si se ha hablado de esta manera aproximadamente mil años, está claro que la vida del hombre es sumamente corta. El día del Señor es como mil años, y todavía no ha sido interrumpido. Nadie vive durante mil años, pero tampoco nadie ha conocido un día completo del Señor. EUSEBIO DE EMESA, Catena.

3, 10    El día del Señor

SE RENOVARÁN. Todo cuerpo, como un manto, envejece con el tiempo y los muchos siglos. Pero aunque envejece, será renovado de nuevo por tu divino testamento, oh Señor. Los cielos no se destruirán, sino que cambiarán en algo mejor. De la misma manera que nuestros cuerpos no se destruyen para desaparecer totalmente, sino para ser renovados a un estado indestructible. EUSEBIO DE EMESA, Catena.

3, 13    Unos cielos nuevos y una tierra nueva

LA CREACIÓN COMPARTIRÁ CON NOSOTROS LA GLORIA. No solamente nosotros, dice Pedro, sino también la creación visible a nuestro alrededor será transformada en algo mejor, participando de nuestra gloria. Si en verdad cayó en la corrupción y el cambio por nuestra causa, al haber sido hecha a causa nuestra, acompaña a nuestra restauración. ANDRÉS, Catena. 

3, 16    Algunas cosas difíciles de entender

NO ASEGURÉIS A LOS IMPÍOS SU SALVACIÓN. Si todo esto es también verdadero, y está bien claro, no hay duda de que en la sentencia del Apóstol se encontrará otra interpretación para valorar en eso lo que dice Pedro: que en sus escritos hay algunos pasajes difíciles de entender, los cuales no deben inducir a los hombres a su propia ruina, de modo que, contra los testimonios evidentísimos de las Escrituras, se hagan perversísimos con la seguridad de conseguir su salvación, coherentes de un modo perspicaz con su malicia, pero sin cambiar con la enmienda ni hacer penitencia. AGUSTÍN, Respuesta a las ocho preguntas de Dulcicio, 1, 5.

3, 18     A Él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad

CRECED EN LA GRACIA Y EN EL CONOCIMIENTO. Creced en la fe que habéis recibido por el bautismo y en el conocimiento que viene de poner la fe en práctica. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 209-219
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Marcelo Merino Rodríguez

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El pueblo pecador y su destino




1Así como surgieron falsos profetas en el pueblo de Israel, también habrá entre vosotros falsos maestros. Éstos introducirán fraudulentamente herejías perniciosas: negando al Dueño que les rescató, atraerán sobre ellos mismos una pronta ruina. 2Muchos seguirán sus costumbres licenciosas, y por su causa el camino de la verdad quedará infamado; 3movidos por la codicia, traficarán con vosotros mediante palabras engañosas. Pero su condenación -anunciada ya desde antiguo- permanece en vigor, y su ruina está al acecho.
4En efecto: Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que al arrojarles al infieno los entregó a las cavernas tenebrosas, donde están guardados para el juicio; 5y no perdonó al mundo antiguo, aunque preservó a Noé -pregonero de la justicia- con otros siete, cuando desencadenó el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6y a las ciudades de Sodoma y Gomorra las condenó a la destrucción, reduciéndolas a cenizas para escarmiento de lo que habrá de suceder a los impíos; 7y libró en cambio al justo Lot -angustiado por la conducta licenciosa de aquellos hombres inicuos-; 8pues este justo, al vivir entre ellos, sentía atormentada su alma por las obras incuas que día tras día veía y oía. 9Porque el Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos y retener a los impíos para castigarlos en el día del Juicio, 10sobre todo a los que, arrastrados por deseos impuros, van detrás de la carne y menosprecian la utoridad del Señor.
Temerarios y arrogantes, no temen blasfemar contra los seres gloriosos, 11mientras que los ángles -aun siendo superiores en fuerza y poder- no profieren una sentencia injuriosa contra ellos en presencia del Señor. 12Pero éstos -como bestias irracionales, destinadas por naturaleza para ser capturadas y muertas- blasfeman contra lo que ignoran, y se corromperán como ellas, 13sufriendo el pago por el mal que hicieron. Consideran una dicha el goce de un día; hombres sucios y corrompidos, que se deleitan en sus extravios y se comportan con vosotros como si estuvieran en banquetes. 14Sus ojos están llenos de adulterio y no cesan de pecar; seducen a las almas débiles y tienen el corazón curtido en la codicia; son hijos de la maldición. 15Abandonaron el camino recto y se extraviaron siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, que amó el pago de la iniquidad, 16pero fue reprendido por su transgresión: un jumento mudo, hablando con voz humana, impidió la insensatez del profeta. 17Esos son fuentes sin agua y nieblas arrastradas por el huracán, a quienes está reservado el infierno tenebroso.
18Hablando palabras hinchadas de vanidad, y provocando concupiscencias carnales y licenciosas, seducen a quienes acaban de alejarse de los que viven en el error. 19¡Les prometen la libertad, siendo ellos mismos esclavos de la corrupción, ya que uno es esclavo de quien le ha vencido.
20Porque si después de haber escapado de las impurezas del mundo por el conocimiento de nuestro Señor  y Salvador  Jesucristo, se dejan atrapar nuevamente por ellas y son vencidos, sus postrimerías resultan peores que los principios. 21Más les valiera no haber conocido el camino de la justicia que, después de conocerlo, volverse atrás del santo precepto que se les entregó. 22Se ha cumplido en ellos aquel proverbio tan acertado: "El perro vuelve a su propio vómito" y la cerda lavada a revolcarse en el fango. (2Pedro 2, 1-22)

2, 1    Habrá entre vosotros falsos maestros

CONOCIDOS POR SU CONDUCTA. No todo el que habla en espíritu es profeta a no ser que tenga las actitudes del Señor. Así pues, por el estilo de vida será conocido el falso profeta. Didaché, 11, 8. 

2, 2    El camino de la verdad quedará infamado

RECHAZARON LA LEY DEL BAUTISMO. Por ellos el camino de la verdad será difamado, es decir, convirtieron el camino de la verdad en herejía, bien porque abandonaron la regla que se les dio en el bautismo, bien porque abandonaron el camino de la verdad. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 3    Su condenación permanece en vigor

SU RUINA. El Dios de Israel no está ocioso ni duerme, es el que destruirá a los que caminan hacia la perdición. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 4     Dios no perdonó a los ángeles que pecaron

LOS ENTREGÓ A LAS CAVERNAS TENEBROSAS. Cuando Cristo vino desde el cielo, encerró en el abismo a los jefes de los demonios y esto resulta claro del modo como se dirige a los espíritus para que no caigan en el abismo, atando a unos, ordenando a otros que se marchen, según las palabras: "Os he dado poder sobre los espíritus inmundos". Dice: "Expulsad demonios". En la consumación amplía al máximo el primer castigo de los que había encadenado, arrojándolos al fuego eterno. CIRILO DE ALLEJANDRÍA, Catena.  

2, 6     Sodoma y Gomorra

UN PECADO AÚN MÁS REPUGNANTE QUE CUALQUIER OTRO. ¿Deseas conocer el motivo por el que sucedió todo esto? Hubo un pecado perverso y maldito: aquellos hombres perseveraban en la misma actitud para con los niños. Por este motivo pagaron esa pena. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas. 

2, 8    Este justo al vivir entre ellos sentía atormentada su alma

ANGUSTIADO. Es evidente que necesitamos estar convencidos de que lamentarse de esto y condolerse con quienes lo padecen merece grandísima recompensa por parte de Dios y facilita la afinidad con Él. Tan es así que, muchas veces, cuando una cólera general se cierne amenazadora, quedan exentos de ella los abrumados por la pena y los compasivos de corazón, de ahí que el que reconocemos como primero de los Apóstoles, Pedro, haya escrito algo parecido refiriéndose a Lot, librado de la destrucción de Sodoma: Pues este justo, "al vivir entre ellos" sentía atormentada su alma por las obras inicuas que día tras día veía y oía. SEVERO DE ANTIOQUÍA, Catena.    

2, 9     El Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos 

LOS INJUSTOS BAJO CASTIGO. Pedro afirma que los impíos será retenidos para ser castigados en el día del juicio. Y no sólo porque antes del día del juicio también sufrirán las penas merecidas, separados del cuerpo, sino que en el día del juicio les esperan unos tormentos mayores. Pues los que ahora sufren sólo en el alma, también serán castigados en el cuerpo que han vuelto a recibir. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro. 

2, 10    Menosprecian la autoridad del Señor

SER MENOS DE LO QUE UNO FUE. El hombre en su caída no fue reducido a la nada absoluta, sino que doblado hacia sí mismo, su ser vino a ser menos que cuando estaba unido al que es en sumo grado. Ser en sí mismo, o mejor, complacerse en sí mismo, abandonando a Dios, no es ser nada, sino acercarse a la nada. Por eso a los soberbios, en las sagradas Escrituras, se les denomina diciendo que son los que "se complacen en sí mismos". AGUSTÍN, La ciudad de Dios, 14, 13, 1.  

2, 11    Los ángeles, aun siendo superiores en fuerza y en poder

LOS ÁNGELES SE ACERCAN A LA GENTE SANTA. Los ángeles que permanecen en la santidad que reciben de Dios, son mejores que los hombres, aunque los hombres sean bienaventurados de un modo superior, pues los ángeles protegen a los hombres santos y les auxilian, mientras que los hombres no pueden jamás prestar ayuda a los ángeles. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la segunda Carta de Pedro.  

2, 12    Como bestias irracionales

CRIATURAS DE INSTINTO. Estos son como animales irracionales, esto es, viven sólo de acuerdo a sus sentidos, y no de acuerdo con su mente y vida racional, por lo que son fácilmente capturados en las cosas corruptibles...; llevados por sus pasiones y deseos, son traídos a cosas que ignoran y blasfeman voluntariamente por ignorancia. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

12, 13    Sufriendo el pago por el mal

SE DELEITAN EN SUS EXTRAVÍOS. Pedro llama paga de la injusticia al castigo que merecen las obras injustas. Máxime, cuando para aquellos que, mientras son esclavos de la corrupción de la carne, encima se ríen de los que viven una vida casta. Y los que han caído en errores insensatos, no dejan de calumniar a los que piensan sensatamente. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

12, 14    No cesan de pecar

SEDUCEN A LAS ALMAS DÉBILES. "Tienen los ojos llenos de adulterio". Lo que debía ser un signo de paz aun entre los impíos, éstos al apartarse de Dios lo convirtieron en pecado de adulterio. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 17    Son fuentes sin agua y nieblas

COMO FOSAS VACÍAS. "Estos son fuentes secas", es decir, pozos viejos en los que caen los animales y mueren porque no encuentran agua. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 20    Sus postrimerías resultan peores que los principios

SON ATRAPADOS DE NUEVO. Mas en esta misericordia de Dios, amadísimos, cuya grandeza no podemos explicar, los cristianos deben tener mucho cuidado de no dejarse atrapar por los lazos del diablo y envolverse de nuevo en los errores que han renunciado. En efecto, el antiguo enemigo, transfigurándose en ángel de luz, no cesa de tender por todas partes las redes de sus engaños y de trabajar sin desacanso para corromper de todas formas la fe de los creyentes. LEÓN MAGNO, Sermón, 27, 3.



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por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 197-208
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Vocación de Pedro




12Por eso procuraré siempre recordaros estas cosas, por más que las sepáis y estéis firmes en la verdad que ya poseéis. 13Considero que es mi deber -mientras permanezca en esta tienda- estimularos con mis exhortaciones, 14porque sé que pronto tendré que abandonarla, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. 15Procuraré que incluso después de mi partida podáis recordar cosas en todo momento.
16Pues os hemos dado a conocer el poder y la venida futura de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas ingeniosas, sino porque hemos sido testigos oculares de su majestad. 17En efecto, el fue honrado y glorificado por Dios Padre, cuando la suprema gloria le dirgió esta voz: "Éste es mi Hijo, el Amado, en quien tengo mis complacencias". 18Y esta voz venida del cielo la oímos nosotros estando con Él en el monte santo.
19Y tenemos así mejor confirmada la palabra de los profetas, a la que hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que alumbra en la oscuridad, hasta que alboree el día y el lucero de la mañana amanezca en vuestros corazones. 20Pues ante todo debéis saber que ninguna profecía de la Escritura depende de la interpretación privada, porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que, impulsados por el Espíritu Santo, aquellos hombres hablaron de parte de Dios. (2Pedro 1, 12-21)

1, 14    Porque sé que pronto tendré que abandonarla

ABANDONAR LA TIENDA. Con gran belleza llama Pedro a su muerte abandono de la tienda, porque ciertamente eso es para los hijos santos de Dios librarse de los tentáculos de la carne. Semejante a como los peregrinos, dejando las tiendas, vuelven a su casa después de terminar la peregrinación. O como vuelven a la patria los que habían ido de campaña, después de hacer huir o vencer al enemigo. Porque saben que sólo en el cielo está su propia casa, su ciudad y su patria. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 17    La suprema gloria le dirigió esta voz

EL HIJO FUE GLORIFICADO. "Porque recibió de Dios Padre honor y gloria". El que recibe gloria y honor no es inferior a aquel de quien lo recibe, pues se dice que recibió la gloria y el honor en su naturaleza humana (no en la divina). Ps. HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 18    Estando con Él en el monte santo

EN EL MONTE SANTO. Según la tradición este monte es el Tabor. Ps. HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 19    Mejor confirmada la palabra de los profetas

HASTA QUE EL LUCERO DE LA MAÑANA AMANEZCA EN VUESTROS CORAZONES. En efecto, ¿qué sería de nosotros si no tuviéramos la luz de la palabra de los profetas en la noche de este mundo, llena de tentadoras tinieblas, en la que es difícil encontrar a alguien que no peque? ¿Pero es que siempre será necesaria esa luz? Ciertamente, no. Sólo "hasta que alboree el día", dice... Entretanto nos alumbra en la noche el hecho de que somos hijos de Dios... Y si nos comparamos con los impíos, es de día... Pero si pensamos en la vida futura, todavía es de noche y necesitamos la luz. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 20    Ninguna profecía de la Escritura depende de la interpretación privada

NINGÚN INTENTO DE CAMBIAR SU SENTIDO. Esto es, que los profetas reciben la profecía de Dios, pero no como ellos quieren, sino como el Espíritu Santo les hace actuar. Sabían y comprendían totalmente el mensaje profético que les era enviado, y ciertamente no realizaban interpretación alguna. Y porque los profetas sabían... que el mensaje les era enviado por el Espíritu Santo, comunicaban lo que querían y callaban lo que no querían [comunicar], como Jonás el profeta rechazó hacer la predicación de Nínive. Y Balaam también rechazó comunicar lo que le había sido revelado. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol.11, pp. 190-196
Director de la edición en castellano
Marcelo Merino Rodríguez

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Saludo de Pedro



1Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a cuantos por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha tocado en suerte una fe tan preciosa como la nuestra: 2gracia y paz en abundancia para vosotros, mediante el conocimiento de Dios y de Jesús, Señor nuestro (2Pedro 1, 1-2).

1, 1    Siervo y apóstol de Jesucristo

LA MISMA GRACIA DEL BAUTISMO. Mira de qué manera edifica desde el principio las almas de los creyentes, atribuyéndoles una gracia semejante a la de los apóstoles. Porque es la misma la gracia del divino bautismo. ANDRÉS, Catena. 

1, 2    Gracia y paz.... mediante el conocimiento de Dios

REZAD POR LA PAZ DE LA IGLESIA. Nada hay que sea igual a ésta, por eso rezamos y reclamamos al ángel de la paz, por doquier pedimos la paz en las iglesias, la paz en las súplicas, en las plegarias, en las salutaciones. Y el que está al frente de la Iglesia nos la da, no una, ni dos, ni tres veces, sino muchas: "la paz esté con vosotros". ¿Por qué? Porque la paz es la madre de todo lo que es bueno, porque ésta es el fundamento del gozo. Por eso, también Cristo ordenó a sus discípulos que, cuando entrasen en las casas, dijeran lo siguiente como señal de algo bueno: "Al entrar en las casas decid: "la paz esté con vosotros". En efecto, si no hay paz todo es inútil. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, p. 184 
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Marcelo Merino Rodríguez 

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Los grandes regalos de Dios




3Su divino poder nos ha concedido cuanto se refiere a la vida y a la piedad, mediante el conocimiento del que nos ha llamado por su propia gloria y potestad: 4con ello nos ha regalado los preciosos y más grandes bienes prometidos, para que por éstos lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, tras haber escapado de la corrupción que reina en el mundo a causa de la concupiscencia.
5Por esta razón, debéis poner de vuestra parte todo esmero en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, 6al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia, a la paciencia la piedad, 7a la piedad el amor fraterno, al amor fraterno la caridad. 8Porque si tenéis virtudes y crecen vigorosamente en vosotros, no quedaréis inoperantes e infecundos en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9Quien carezca de estas virtudes es tan ciego y miope que no puede ver, y ha echado en olvido que fue purificado de sus antiguos pecados. 10Por tanto, hermanos, poned el mayor esmero en fortalecer vuestra vocación y elección. Porque si os comportáis de este modo, no tropezaréis jamás. 11Así se os abrirá de par en par la entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. (2Pedro 1, 3-11)

1, 3    Nos ha concedido cuanto se refiere a la vida de piedad

CONCEDIDO TODO. "Cuanto se refiere". Pedro relaciona aquí todas las Sagradas Escrituras, a los milagros que Cristo hizo personalmente, a la obra del bautismo y de la predicación, todo lo cual nos lleva a la vida eterna. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 4     Partícipes de la naturaleza divina

LLEGAMOS A SER PORTADORES DE CRISTO. Al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo te haces concorpóreo y consanguíneo suyo. Así nos hacemos igualmente portadores de Cristo, repartido su cuerpo y su sangre por nuestros miembros. De este modo, según el bienaventurado Pedro, venimos a ser partícipes de la naturaleza divina. CIRILO DE JERUSALÉN, Catequesis mistagógicas, 4, 3.

1, 5     Debéis poner de vuestra parte todo esmero

PASOS PARA COMPLETAR LA RESPUESTA A LA GRACIA. Establece la gradación del avance: primero, la fe, que es la base y el fundamento del bien, y luego, en segundo lugar, "la virtud", o lo que es igual, las obras, ya que, sin éstas, la fe está "muerta", como dice Santiago. Después de las obras, "el conocimiento". ¿Y qué significa esto? El entendimiento de los misterios ocultos de Dios, entendimiento que no se regala a cualquiera, sino al que ejercita su capacidad mediante las mejores obras. TEOFILACTO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 6    Al conocimiento la templanza...

AÑADIR AL CONOCIMIENTO LA TEMPLANZA. A los que practican la abstinencia hay que exhortarlos a que vigilen siempre con mucha atención, para no caer en vicios peores, con apariencia de virtud cuando huyen de la gula. Y de este modo, al mortificar la carne, no vayan a parar a un espíritu de impaciencia. Pues, si la ira vence al espíritu, entonces ya no hay ninguna virtud en dominar la carne. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 19.

1, 7    Al amor fraterno la caridad

AÑADIR LA PIEDAD AL AMOR FRATERNO. Aquí se refiere especialmente a la caridad con la que amamos al Creador. Esta caridad, al avanzar en el grado de la virtud, va acompañada del amor farterno, puesto que no es perfecto el amor a Dios sin amar al prójimo, ni tampoco es perfecto el amor al prójimo sin amar a Dios. Y ciertamente, el amor a Dios es más perfecto que el amor al prójimo, pues tanto a él como a nosotros se nos ha mandado amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas. Pero sin embargo lo normal es que lleguemos al amor de Dios desde la práctica del amor fraterno. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 8    No quedaréis inoperantes e infecundos

LA VIDA REBOSANTE DE LAS VIRTUDES. Esto, como lo ya mencionado, es decir, virtud, conocimiento,dominio de sí, paciencia, piedad, fraternidad y caridad, no sólo deben estar presente en nosotros, sino que además han de estarlo hasta desbordar. En efecto, si su presencia nos ayuda, mucho más su abundancia. ¿Qué ventaja se deriva de todo ello si no es tener confianza en el día de nuestro Señor Jesucristo? En este punto habla de su segunda venida, cuando haya de venir a juzgar a vivos y muertos. Grande y excelete bien será, sin duda, tener confianza ante el divino y temible tribunal. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas  Católicas. 

1, 9    Ha echado en olvido que fue purificado de sus antiguos pecados

EL QUE SE HA OLVIDADO. Cuando oigamos estas palabras, fortifiquémonos en todo lugar, prestemos antención a lo dicho, y purifiquémonos a nostros mismos de lo mundano. Si hacemos esto, y nos despreocupamos de aquello otro, no necesitaremos nada más. Pero si no actuamos así, en ese caso nos destruimos. ¿Qué diferencia habría en que no nos destruyamos a través de la riqueza, sino de la negligencia, y no a través de la negligencia, sino de la cobardía? Cuando el labrador destruye su cosecha, ya sea de un modo, ya sea de otro, en cualquier caso y de igual forma se lamenta. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.   

1, 10    Fortalecer vuestra vocación y elección

CRECED EN LA FE. "Poned el mayor empeño". Como si dijera: no os contentéis únicamente con el bautismo que habéis recibido (creced en obras...). Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.   

FORTALECED VUESTRA VOCACIÓN. Jesús dijo: "Porque muchos son los llamados, y poco los elegidos". Es cierta la llamada de todos los que se han acercado a la fe. Y quienes unen con persevarancia las buenas obras a la fe que recibieron en los sacramentos, esos tales aseguran su vocación y su elección ante los que los ven. Por el contrario, quienes vuelven a sus pecados después de ser llamados, si mueren en ellos, con toda certeza, permanecerán en ellos, porque están condenados. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 11    La en el reino eterno de nuestro Señor

EL CAMINO ESTRECHO. Cuando Pedro dice "entrada", se refiere a la estrecha puerta de los mandamientos que dan acceso al reino eterno. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.



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por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol.11, pp. 184-190
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Marcelo Merino Rodríguez

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La práctica de la vida cristiana



11No habléis mal unos de otros, hermanos. El que habla mal de un hermano o lo juzga, habla mal de la Ley y la juzga. Y si juzgas la Ley, ya no eres cumplidor de la Ley, sino juez. 12Uno sólo es legislador y juez, el que puede salvar y perder. Pero tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo?
13Atended ahora los que decís: "Hoy o mañana iremos a tal ciudad, pasaremos allí un año, negociaremos y obtendremos buenas ganancias", 14cuando en realidad no sabéis que será de vuestra vida el día de mañana, porque sois un vaho que aparece un instante y enseguida se evapora. 15En lugar de esto deberíais decir: "Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello". 16Vosotros, en cambio, os gloriáis de vuestras arrogancias. Toda jactancia de este tipo es mala. 17Por tanto, el que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado. (Santiago 4, 11-17)

4, 11    No habléis mal

LOS ACTOS MALOS ENGENDRAN ARROGANCIA. Destruye cualquier difícil enfermedad de nuestras almas, origen y desarrollo de la arrogancia. En efecto, aunque cada uno debería examinarse a sí mismo con toda atención y someterse a la ley de Dios, no hacen esto, sino que se entrometen en vidas ajenas. Y si ven a otros que flaquean, como olvidándose de las propias enfermedades, convierten el asunto en ocasión de críticas y de caluminas. De modo que los condenan, sin advertir que, padeciendo lo mismo que lo que reprenden en los otros, se condenan a sí mismo. Así lo escribe en algún pasaje el sapientísimo Pablo: "En el hecho de juzgar al otro, a ti mismo te condenas. Pues tú que juzgas, haces las mismas cosas". CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

LA SOBERBIA SURGE DE LA REBELDÍA. [Santiago] sabe que el orgullo surgido del desdén y el desprecio hacia los amables mueven a los que lo utilizan hacia la anulación absoluta de aquéllos. En efecto, quiere apartarlos de esto. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

4, 12    Uno solo es legislador y juez

NO DESPRECIÉIS LA LEY. Y si juzgas la ley, no eres cumplidor de la ley, sino juez, porque quien desprecia algo, ¿cómo va a soportar el vivir todavía sujeto a ello? Por tanto -dice- no vivas menospreciando y como legislando en contrario, pues no te está permitido, ya que el único legislador es Dios, el que puede salvar y perder a los transgresores de la ley. TEOFILACTO, Comentario a la Carta de Santiago.

4, 13    Hoy o mañana iremos a tal ciudad

ORDENAD VUESTRA VIDA. Algunos se desviven insaciablemente por los viajes de negocios y por el lucro que de allí proviene y soportan largos viajes por tierra y por mar con sus tempestades. Otros el poder que se han procurado lo utilizan como instrumento de opresión con los demás. Otros llenan sus bolsas con depravadas recompensas y reuniendo sacrílegamente ganancias a ganancias vierten fuego y castigo sobre sus cabezas. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

14, 14    Sois un vaho que aparece en un instante y enseguida se evapora

LA NEBLINA DE LOS BIENES TEMPORALES. La salud restituida al cuerpo del hombre aquel no fue sino duración breve, otorgada, por ende, a una neblina, la cual no se ha de estimar grandemente, porque la salud del hombre es cosa hueca. AGUSTÍN, Sermón, 124, 1.

14, 15    Deberíais decir: "Si el Señor quiere"

LA GRACIA COMPLEMENTA EL ESFUERZO DEL HOMBRE. No se refiere a la decisión, sino a la necesidad que él tiene de la gracia del cielo. En efecto, conviene querer y poner esfuerzo; no confiar en las propias fuerzas, sino en la bondad de Dios. Por eso también el apóstol Pablo afirmaba: "No yo, sino la gracia de Dios conmigo". JUAN CRISÓSTOMO, Sobre la Carta a los Romanos, 16, 9.

14, 16    Os gloriáis de vuestras arrogancias

EN EL BAUTISMO RENUNCIAMOS AL DIABLO. Pues si [la jactancia] es mala, todo cuanto es malo proviene del Maligno. Es necesario que los que se han elevado hacia el Señor mediante el santo bautismo no acepten semillas del Maligno. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

14, 17    El que sabe hacer el bien y no lo hace

CONOCERLO AGRAVA EL PECADO. ¿Acaso no peca el que no sabe hacer el bien y por eso no lo hace? Peca, sin duda, pero es más grave su pecado si sabe obrar el bien y no lo hace. AGUSTÍN, Las uniones adulterinas, 1, 9, 9.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 94-97
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Dominar la lengua



1Hermanos míos, no pretendáis muchos ser maestros sabiendo que tendremos un juicio más severo; 2porque todos caemos con frecuencia. Si alguno no peca de palabra, ése es un hombre perfecto, capaz también de refrenar todo su cuerpo. 3Si ponemos frenos en la boca a los caballos para que nos obedezcan, dirigimos todo su cuerpo. 4Mirad también las naves: aunque sean tan grandes y las empujen vientos fuertes, un pequeño timón las dirige a donde quiere la voluntad del piloto. 5Del mismo modo, la lengua es un miembro pequeño, pero va presumiendo de grandes cosas. ¡Mirad qué poco fuego basta para quemar un gran bosque! 6Así también la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad; es ella, de entre nuestros miembros, la que contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, inflama el curso de nuestra vida desde el nacimiento.
7Todo género de fieras, aves, reptiles y animales marinos pueden domarse y de hecho ha sido domado por el hombre; 8sin embargo, ningún hombre es capaz de domar su lengua. Es un mal siempre inquieto y está llena de veneno mortífero. 9Con ella bendecimos a quien es el Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a semejanza de Dios. 10De la misma boca sale la bendición y la maldición. Esto, hermanos míos, no debe ser así. 11¿Acaso mana de una fuente agua dulce y amarga por el mismo caño? 12¿O puede, hermanos míos, la higuera producir aceitunas o la vid higos? Tampoco una fuente salada puede dar agua dulce. (Santiago 3, 1-12)

3, 1a    No pretendáis muchos ser maestros

CRISTO ELOGIÓ SÓLO A LOS DOCE. Aquí Santiago prohibe que sean muchos los que se dediquen a enseñar, pues nuestro Señor Jesucristo escogió a pocos varones para el magisterio, a saber, doce apóstoles, porque no a todos se les dio la ponderación que exige la enseñanza del Evangelio. Ps..-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

3, 1b    Tendremos un juicio más severo

QUE LAS PALABRAS Y LAS OBRAS SE CORRESPONDAN. Puesto que enseñar sin dar ejemplo, no sólo no reporta ninguna utilidad, sino que, además, trae consigo castigo y un juicio para el que conduce su vida con esa inconsciencia, al tiempo que apartas de ti la emulación de los que no quieren practicar lo que predican, y en tanto que impones un juicio serio sobre ellos, rechaza la enseñanza de los que instruyen sin obras. Efectivamente, el que condena las cosas que no son, como el que también es irreprochable, el que no es incongruente en su enseñanza con obras y palabras, es capaz además de mantener su cuerpo sujeto por completo. Así es: si enseña tales cosas, si acompaña su fe de palabras rectas con obras brillantes acordes con su fe, está claro que pone freno a todo su cuerpo, ya que asiente en esto mismo: en no tener ningún afecto por las cosas del mundo. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

3, 2    Todos caemos con frecuencia

NUESTRA IMPERFECCIÓN. ¿Quién se atrevería a decir que él es perfecto? AGUSTÍN, Sermón, 23.

3, 3    Si ponemos frenos en la boca a los caballos

DIOS NOS MANDA OBEDECER. Tomemos ejemplo de las mismas bestias que nosotros domamos. Ni el caballo se doma a sí mismo...; luego ni el hombre se doma a sí mismo. Mas para domar al caballo... se echa mano del hombre; luego para domar al hombre echamos mano de Dios. AGUSTÍN, Sermón 55, 2.

3, 4     Un pequeño timón

GRANDES NAVES, VIENTOS FUERTES, PEQUEÑO TIMÓN. Las grandes naves del mar son, en esta vida, las mentes de los hombres, buenos o malos. Los fuertes vientos, por los que son empujadas, son los apetitos de la mente por los que son empujadas naturalmente a obrar hasta llegar a un buen o mal fin. El timón con el que son dirigidas las naves hacia el lugar al que quiere ir el piloto es la misma intención del corazón. Con ella los elegidos atracan en el puerto bienaventurado de la patria celestial, después de surcar las olas de este mundo. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

3, 5    La lengua es un miembro pequeño, pero va presumiendo de grandes cosas

LA LENGUA Y EL CUERPO. Al acusar la palabra, en ella se entiende que acusa a la lengua como la que expone y habla cosas vanas. Ahora bien, sucediendo estas cosas en este cuerpo, conviene entender consiguientemente tales cosas en referencia a todo el cuerpo. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la Carta de Santiago.

3, 6    La lengua es un fuego

DOMAR LA LENGUA. Por tanto, guarda con más cuidado la punta de tu lengua. La lengua es un caballo majestuoso. Si pones freno a su boca, y le enseñas a caminar con buen ritmo, se confía y el rey anda suelto, mas si le permites conducirse sin freno y brincar, se convierte en vehículo del demonio y de sus ángeles. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

3, 7    Todo género de fieras... puede domarse

CONTROLAR LA LENGUA. En relación con lo otro, para mostrar la maldad de la lengua, Santiago dice que es absurdo que dominemos todo, criaturas terrestres, aéreas y marinas, pero no dominemos nuestra propia lengua. BEDA, Catena.

3, 8    Ningún hombre es capaz de domar su lengua

CAPAZ DE HERIR. La lengua es un cuchillo afilado. Entonces, no ocasionemos heridas a otros. Cortemos, por el contrario, nuestra podredumbre. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre Cartas Católicas.

3, 11    Mana de una fuente agua dulce y amarga

AGUA DULCE. La fuente es el corazón del hombre, el riachuelo que corre son las palabras y el caño por donde fluyen son los labios del hombre. El agua dulce es la doctrina sana, el agua amarga, por el contrario, es la mala doctrina. Ps. HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 77-84
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El camino de la rectitud



16No os engañéis, hermanos míos queridísimos. 17Toda dádiva generosa y todo don perfecto vienen de lo alto y descienden del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de mudanza. 18Por libre decisión nos engendró con la palabra de la verdad, para que fuésemos como primicias de sus criaturas. 
19Bien lo sabéis, hermanos míos queridísimos. Que cada uno sea diligente para escuchar, lento para hablar y lento para la ira; 20porque la ira del hombre no hace lo que es justo ante Dios. 21Por eso, apartad toda inmundicia y todo resto de maldad, y recibid con masedumbre la palabra sembrada en vosotros, capaz de salvar vuestras almas. 22Pero tenéis que ponerla en práctica y no sólo escucharla engañándoos a vosotros mismos. 23Porque quien se contenta con oír la palabra, sin ponerla en práctica, es como un hombre que contempla la figura de su rostro en un espejo: 24se mira, se va e inmediatamente se olvida de cómo era. 25En cambio, quien considera atentamente la ley perfecta de la libertad y persevera en ella -no como quien la oye y luego se olvida, sino como quien la pone por obra- ése será bienaventurado al llevarla a la práctica.
26Si alguno se considera hombre religioso y no refrena su lengua, sino que engaña a su corazón, su religiosisdad es vana. 27La religiosidad pura e intachable ante Dios Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en su tribulación y guardarse incontaminado de este mundo. (Santiago 1, 16-27)

1, 16    No os engañéis   

EL ENGAÑO. Se refiere aquí al error de los herejes, cuando dice que del mismo modo que Dios gobierna el mundo físico en las tinieblas y en la luz, en lo árido y en lo húmedo, así también con las mismas leyes [morales] gobierna al hombre en el bien y en el mal, en la tristeza y en la alegría, en la muerte y en la vida. Por eso el apóstol dice: "Toda dádiva buena y todo don perfecto desciende del Padre de las luces". Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 17a    Toda dádiva generosa y todo don pefecto vienen de lo alto

DONES PERFECTOS. Llama a Dios Padre de las luces inteligibles, es decir, de los seres racionales iluminados. De Él, como dador de las cosas, vienen a los hombres los dones divinos, dice. A éstos, por cuanto aprovechan los llama dones óptimos. Por cuanto son completos y sin defectos los denomina sin género de duda dones perfectos. Y ya que algunos por lo que se refiere a esta palabra dicen que sólo proceden de Dios las cosas que son más buenas, pero no las que se consideran molestas o tristes, hay que aducir aquel texto de la Escritura que dice: "Él trajo sobre ellos males", y aquel otro pasaje: "Ha llegado el mal de parte de Señor hasta las puertas de Jerusalén", y otros textos semejantes. Por estos ejemplos y por otros parecidos queda claro que tanto las cosas agradables como las tristes les suceden a los hombres según el juicio dvino. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la Carta de Santiago.

1, 17b    Y descienden del Padre de las luces

EL ALMA ILUMINADA POCO A POCO. El alma, habiendo de subir a los cielos después de la resurrección, no se eleva a las alturas de improviso y repentinamente, sino que pasa por numerosas mansiones, en las que va siendo iluminada y va recibiendo cada vez más un creciente resplandor, alumbrada en cada una de ellas por la luz de la Sabiduría, hasta llegar al mismo "Padre de las luces". ORÍGENES, Homilías sobre los Números, 27, 6.

1, 17c     En quien no hay cambio ni sombra de mudanza

DIOS ES INMUTABLE. Efectivamente, hay que escuchar a Dios cuando dice: "Yo soy, Yo soy, y no cambio". A Él pertenece el ser firme e inmutable por esencia. En cambio, los que se riegen por el Evangelio y participan activamente de los sacramentos, por don y merced venidos de arriba, el mantenerse inmutables en las ocupaciones de la vida y el no ser juguete de las circunstancias lo tienen de añadidura, y por eso Pablo, avisando a la gente, dice: "Y no os almodéis a este mundo, sino, por el contrario, transformaos con una renovación de la mente, para que podáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, agradable y perfecto". SEVERO DE ANTIOQUÍA, Catena.

1, 18    Para que fuésemos como primicias de sus criaturas

LA JERARQUÍA DE SUS CRIATURAS. Así como los poderes celestes tienen el principado sobre las criaturas angélicas, del mismo modo nosotros tenemos el principado sobre las criaturas inferiores de la creación. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 19    Diligente para escuchar, lento para hablar

LA DISCIPLINA DE LA LENGUA. Con razón advierte al maestro que primero escuche diligentemente, y después enseñe. Porque es una necedad enseñar a otros lo que uno no ha aprendido. Y quien ama la sabiduría, primero la pide a Dios, como ha dicho anteriormente. Despues, humilde oyente, escuche al maestro de la verdad. Y caundo enseña, no sólo ha de abstenerse de las palabras ociosas, sino que además ha de atenerse en la predicación a la verdad que ha aprendido. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 20    La ira del hombre no hace lo que es justo ante Dios

EVITAR TODA IRA DESCONTROLADA. El que habló, en muchas ocasiones se arrepintió; el que guardó silencio, nunca. David dijo: "enfadaos pero no pequéis". Esto es, no hay que enfadarse, pues a causa de la ira invitáis a una locura incontrolable. Ciertamente en lo que se refiere al hablar hay que ser perezoso y lento en lo que se refiere a enfadarse: la dilación en estas cosa ha llevado a quien la practica a lo que es conveniente y recto. Pues se liberó completamente del impulso hacia esas cosas mediante la meditación deliberada. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 21    Apartad toda inmundicia y todo resto de maldad, y recibid con masedumbre la palabra

VILEZA E IMPIEDAD. No puede hacer el bien quien no se ha apartado antes del mal. Y se refiere a toda inmundicia, la de carne y la del alma, a pesar de que la maldad afecta propiamente a la maldad del hombre interior. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 22    Tenéis que ponerla en práctica

LA PALABRA. Tampoco Santiago dice "las palabras", a pesar de que son tantas las palabras de las Sagradas Escrituras, que frecuentemente y con solemnidad se leen, se dicen y escuchan en la Iglesia. AGUSTÍN, Sermón, 71, 22.

1, 23    Quien se contenta con oír la palabra, sin ponerla en práctica

EL NUEVO TESTAMENTO REFLEJA LA PERFECCIÓN. Hay dos clases de espejos, uno grande y otro pequeño. En el pequeño las cosas se ven muy pequeñas, en el grande las cosas se ven grandes. Del mismo modo hay dos leyes: la pequeña es la antigua ley, que no conduce a nadie a la perfección, la grande es la ley nueva del Evangelio, porque en ella se tiene en cuenta la plenitud de la perfección. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 24    Se mira, se va, e inmediatamente se olvida de cómo era

OLVIDARNOS DE LA IMAGEN DE DIOS EN NOSOTROS. De la misma manera el que mediante la ley de Moisés ha comprendido por qué fue creado, de acuerdo con la gloria de Dios, esto es, que ha sido hecho según la imagen del Dios creador, pero después de haber comprendido, no llevó a cabo nada de lo que había sido comprendido, y volvió a ser en su pensamiento exactamente como antes. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 25    La ley perfecta de la libertad

GOZO EN LA LEY DE LA LIBERTAD. Tal es la ley de la libertad, no de la servidumbre, porque es la ley de la caridad, no la del temor... Así, Pablo no andaba aterrado bajo la carga de la ley, como siervo, sino se complacía en ella según el hombre interior; no obstante eso, ve aún en los miembros una ley que combate a la del espíritu. AGUSTÍN, La naturaleza de la gracia, 57, 67.

1, 26    Y no refrena su lengua

LA LENGUA SIN FRENOS. El enojo causa lenguas desenfrenadas y bocas sin puertas: violencia física, actos de desprecio, reproches, difamaciones, choques; todo tipo de afectos malos numerosos en demasía como para contarlos, nacen del enojo y de la ira. BASILEO DE CESAREA, Homilía contra los airados, 2.

1, 27    La religiosidad pura en intachable

QUÉ CAMPOS HAN DE COMPRARSE. En lugar de campos, comprad almas atribuladas, según las posibilidades de cada uno; cuidad de las viudas y de los huérfanos; no los despreciéis; gastad vuestra riqueza y vuestros lujos en esta clase de campos y casa que habéis recibido de Dios. HERMAS, Comparaciones, 1, 8.


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por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, p. 54-61
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La fe sin obras está muerta



14¿De qué sirve, hermanos míos, que uno diga tener fe, si no tiene obras? ¿Acaso la fe podrá salvarle? 15Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento cotidiano, 16y alguno de vosotros le dice: "Id en paz, calentaos y saciaos", pero no le dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? 17Así también la fe, si no va acompañada de obras, está realmente muerta.
18Pero alguno podrá decir: "Tu tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo por mis obras te mostraré la fe. 19¿Tú crees que hay un solo Dios? Haces bien; pero también los demonios creen, y se estremecen".
20¿Quieres saber, hombre necio, cómo la fe sin obras es estéril? 21Abrahán, nuestro padre, ¿acaso no fue justificado por las obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22¿Ves como la fe cooperaba con sus obras, y cómo la fe alcanzó su perfección por las obras? 23Y así se cumplió la Escritura que dice: "Creyó Abrahán a Dios y le fue contado como justicia, y fue llamado amigo de Dios". 
24Ya veis que el hombre queda justificado por las obras y no por la fe solamente. 25Del mismo modo Rahab, la meretriz, ¿no fue también justificada por las obras, cuando hospedó a los mensajeros y les hizo salir por otro camino? 26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago (2, 14-26).

2, 14    Que uno diga tener fe, si no tiene obras

EL MAL QUE PERSISTE. Infunde un temor saludable para que los fieles no piensen que pueden salvarse por su sola fe, aunque continúen practicando esos males. AGUSTÍN, La Continencia, 14, 30.

2, 15    Están desnudos y carecen del sustento cotidiano

LA CARIDAD CUIDA EL CUERPO. Estas son palabras de fe para quienes saben que hay un único Dios que es el Padre de todos sus hijos... La una parte de la caridad que consiste en dar de comer y de beber al necesitado y en vestir al desnudo, la otra consiste en atender a la salud de sus almas; especialmente llama la mitad de la caridad a la atención corporal, porque Santiago aquí se dirige a los ricos, no a los sabios. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

2, 16    ¿De qué sirve?

CUIDADO DEL CUERPO. ¿Quién no odia esta clase de misericordia, en la que la piedad ociosa engaña al enfermo con palabras elegantes y se elevan al cielo lágrimas estériles? ¿Qué felicidad trae lamentarse del naufragio ajeno, si no cuidas de tu cuerpo expuesto? ¿Qué aprovecha afligir el ánimo por el dolor de las heridas del prójimo, si se le niega la medicina de la salud? VALERIANO DE CIMIEZ, Sermones, 7, 5.

2, 17    La fe, si no va acompañada de obras, está realmente muerta

SIN OBRAS, LA FE ESTÁ MUERTA. Quien muere en sus pecados, aunque diga que cree en Cristo, no ha creído sinceramente en Él. Y si habla de una fe que carece de obras, esa fe está muerta, como se nos da a conocer en la carta que se atribuye a Santiago. ORÍGENES, Comentario al Ev. de Juan, 19, 23, 152.

2, 18    Yo por mis obras te mostraré mi fe

LAS PALABRAS POR SÍ SOLAS NO SALVAN. Si uno creyera con rectitud en el Padre, en el Hijo, y también en el Espíritu Santo, mas no llevara una vida recta, su fe no le beneficiaría en nada en cuanto a su salvación. Cuando Jesús dice: "Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero", no creamos que nos es suficiente para la salvación la sola pronunciación de palabras. Necesitamos, en efecto, una vida y una conducta sin tacha. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

2, 19    También los demonios creen y se estremecen

CÓMO CREEN LOS DEMONIOS. Los que creen y obran según la verdadera fe, están vivos, no muertos; más los que no creen o creen como creen los demonios, temblando y llevando vida criminal, confensando al Hijo de Dios y no teniendo caridad, se deben más bien contar con el número de los muertos. AGUSTÍN, Tratados sobre el Ev. de Juan, 22, 7.

2, 20    La fe sin obras es estéril

PABLO Y SANTIAGO SE COMPLEMENTAN. Hay que interpretar la Escritura de manera que esté de acuerdo completamente con todos los que la han entendido, y no con los pocos que discrepan. El Apóstol [Pablo] afirma que un hombre puede ser justificado por la fe, sin las obras de la ley; pero no sin aquellas obras a las que se refiere otro apóstol cuando dice que la fe sin obras está muerta. Ps.- AGUSTÍN, Sobre la vida cristiana.

2, 21    Abrahán... e Isaac

QUÉ OFRECIÓ ABRAHÁN EN EL MONTE PARA SACRIFICAR. Cuando Abrahán subió al monte, llevó consigo cuatro cosas pesadas: el cuchillo, el fuego, la amargura del corazón y la pira de leña. ¿Qué se quiere significar con el fuego sino los sufrimientos de Cristo? ¿Qué se significa con el cuchillo sino la muerte de Cristo? ¿Qué significa la leña sino la cruz de Cristo? ¿Qué parece que deba entenderse por la amargura del corazón a no ser la tristeza impasible del Padre y de los ángeles ante la muerte de Cristo? Porque Isaac, que sufrió como tipo de Cristo, se ofrece por todos. Sucedió, según la tradición el día 24 de abril, el día en que también se cree que el mundo fue hecho, día en el que tendrá lugar el último juicio; fue ofrecido por su Padre en el lugar en el que muchos siglos después Dios decidió levantar su templo, es decir, en el monte Sión, que se llama así, porque Sión significa "espejo de vida", ya que fue allí donde Abrahán vio como un espejo lo que iba a ser revelado en el Nuevo Testamento. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

2, 22    La fe cooperaba con sus obras

NADA EQUIVALE AL AMOR DE DIOS. Ofreció la víctima espiritual, dando a conocer la validez de las leyes naturales, hollando el centro de su inquebrantable ternura y no comparando nada terreno al amor de Dios. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

2, 23    Fue llamado amigo de Dios

HA SIDO PROBADO FIEL. Abrahán, llamado amigo [de Dios], fue hallado fiel por haber sido obediente a las palabras de Dios. CLEMENTE DE ROMA, Carta a los Corintios, 10, 1.

2, 24    El hombre queda justificado por las obras y no por la fe solamente.  

JUSTIFICACIÓN COMO PREMIO. Obtiene la justicia como recompensa el que con fe honra al Dios y Señor de todas las cosas. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

2, 25    Rahab, la meretriz

CONTADA ENTRE LOS JUSTOS. Rahab, siendo prostituta, fue contada entre los santos. PACOMIO, Catequesis a propósito de un monje rencoroso, 3, 25.

UNA FLOR EN EL LODO. Para que aprendas la inmensa fe de Rahab escucha a la Escritura misma que narra y da testimonio de sus preclaras gestas. En medio de la prostitución había una perla, en el fango había arrojado oro refinado, la flor de la piedad se encontraba oprimida por espinos, un alma piadosa estaba oculta entre la impiedad. JUAN CRISÓSTOMO, Sobre la penitencia, 7, 4.

RAHAB JUSTIFICADA POR SU FE. Para que no tuviesen la excusa de no poder imitar  a tan gran padre, Abrahán, sobre todo porque ninguno podía ser obligado a sacrificar los hijos a Dios, ya que Él mismo lo prohibía en las Escrituras, añade el ejemplo de una mujer pecadora, mujer extranjera que, sin embargo, mereció ser justificada de sus pecados por sus obras de misericordia, por su hospitalidad dada a los siervos de Dios incluso con el peligro de su vida. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 68-76
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Marcelo Merino Rodríguez 

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La verdadera sabiduría



13¿Hay alguno entre vosotros sabio y docto? Pues que muestre por su buena conducta que hace sus obras con la masedumbre propia de la sabiduría. 14Pero si tenéis en vuestro corazón celo amargo y rencillas, no os jactéis ni falseéis la verdad. 15Una sabiduría así no desciende de lo alto, sino que es terrena, meramente natural, diabólica. 16Porque donde hay celos y rencillas, allí hay desorden y toda clase de malas obras. 17En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, pura, y además pacífica, indulgente, dócil, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial, sin hipocresía. 18Los que promueven la paz siembran con la paz el fruto de la justicia. (Santiago 3, 13-18)

3, 13    La masedumbre propia de la sabiduría

MOSTRAD POR VUESTRA BUENA CONDUCTA VUESTRAS BUENAS OBRAS. Santiago es consecuente al aconsejar que, si alguien piensa que es o le parece ser sabio y disciplinado, lo demuestre más viviendo sabia y disciplinadamente que enseñando a otros, ya que había impuesto el silencio a los malos doctores, quitándoles autoridad de enseñar, porque pensaba que no tenían ni virtud ni prudencia en su predicación. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

3, 14    Si tenéis en vuestro corazón celo amargo y rencillas

EL CELO AMARGO PROVOCA LA DISENSIÓN. Nadie debe tenerse por perfecto, pues tal cosa no viene de lo alto, sino que tal cosa es concebida por engaño del diablo. En efecto, donde hay celos y disputas, allí existe la deslealtad y toda obra perversa, que la utoridad divina castiga. CASIODORO, Conclusiones a la Carta de Santiago.

3, 15    Una sabiduría así no desciende de lo alto, sino que es terrena

BUSCAR LA GLORIA DE ESTE MUNDO. También Pablo enseña que "el hombre no espiritual no percibe las cosas del Espíritu de Dios"... Con toda razón, por tanto, se recuerda que la sabiduría, llena de celo amargo y rencillas es terrena, meramente natural y diabólica. Porque cuando el alma ansía la gloria terrena, es cuando en su soledad, deprovista de gracia espiritual, sólo tiene los pensamientos propios de la naturaleza caída después del primer pecado. Y, engañada por el espíritu maligno, se inclina a obrar locuras dañinas. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

3, 16    Donde hay celos hay rencillas, allí hay desorden

LA VILEZA Y LA AMBICIÓN CIEGAN. Limpiemos los oídos de los sordos de espíritu. Lo mismo que la suciedad y la cera de los oídos de la carne, así también las cosas mundanas, las discusiones y lo referente al hurto y a la usura embotan los oídos, también obstaculizan la audición de la mente. Y no sólo la obstaculizan, sino que también la hacen impura. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

3, 17    La sabiduría que viene de lo alto

DE PENSAMIENTOS NOBLES. Esta es la sabiduría llena de masedumbre que anteriormente ha mandado poseer. Por ella la virtud y la doctrina de los predicadores santos se unen a su vez en ellos con la paz llena de caridad y de imparcialidad, distinta de la sabiduría de los necios, llena de celo amargo y de rencillas. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

3, 18    Los que promueven la paz siembran con la paz el fruto de la justicia

GOZA DE LA COSECHA FUTURA. En efecto, podrás alegrarte por la mañana, es decir, en el siglo futuro, si en el presente siglo recoges el fruto de la justicia en medio del llanto y del trabajo. ORÍGENES, Homilías sobre el Génesis, 10,3.



La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, p. 85-87
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El pecado de la descriminación




1Hermanos míos, no intentéis conciliar la fe en nuestro Señor Jesucristo, glorioso, con la acepción de personas. 2Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con anillo de oro y vestido espléndido, y entra también un pobre mal vestido. 3Y os fijáis en el que lleva el vestido espléndido y le decís: "Tú, siéntate aquí, en buen sitio"; y, en cambio, al pobre le decís: "Tú, quédate ahí", o "siéntate en el suelo, a mis pies". 4¿No estáis haciendo entonces distinciones entre vosotros y juzgando con criterios perversos?
5Escuchad, hermanos míos queridísimos: ¿acaso no escogió Dios a los pobres según el mundo, para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino que prometió a los que le aman? 6Vosotros, en cambio, habéis deshorado al pobre. ¿Y no son los ricos quienes os oprimen y os arrastran a los tribunales? 7¿No son ellos los que blasfeman el hermoso nombre que ha sido invocado sobre vosotros? 8Si cumplís la ley regia, según dice la Escritura: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", obráis bien; 9pero si hacéis acepción de personas, cometéis un pecado, y la Ley os condena como transgresores. 10Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo mandamiento, se hace reo de todos. 11Porque Aquel que dijo: "No cometerás adulterio", dijo también: "No matarás". Y si no cometes adulterio, pero matas, te has hecho transgresor de la Ley. 12Por tanto, hablad y obrad como quienes van a ser juzgados por la ley de la libertad. 13Porque quien no practica la misericordia tendrá un juicio sin misericordia. La misericordia, en cambio, prevalece frente al juicio. (Santiago 2, 1-13)

2, 1    La acepción de personas

TODOS DE UN MISMO CUERPO. ¿Por qué eres tan engreído?, pregunta. ¿Por qué cuando otro te desprecia una y otra vez? ¿No somos todos, grandes y pequeños de un solo cuerpo? Si somos uno según la cabeza, y miembros los unos de los otros, ¿por qué neciamente te envaneces? ¿Por qué avergüenzas a tu hermano? De la misma forma que aquél es parte de ti, también tú lo eres de aquél... JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

2, 2    Un hombre con anillo de oro y... un pobre mal vestido

DIOS ELIGE AL DÉBIL. Lejos de mí pensar que sean en tu casa más agradables las personas de los ricos que las de los pobres y las de los nobles más que las de los plebeyos, cuando más bien "elegiste las cosas débiles para confundir a las fuertes, y las innobles y despreciadas de este mundo y las que no tienen que ser como si lo estuvieran, para destruir las que son". AGUSTÍN, Confesiones, 8, 4, 9.

2, 3    Tú, quédate ahí

FIJAOS EN LA FE. No hay diferencia entre pobre y rico en Cristo. No te avergüences entonces por tu apariencia externa. Antes al contrario, date a conocer por tu fe interior. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

2, 4    Juzgando con criterios perversos

NO POR RICOS SON MÁS SENSATOS. ¿Quién tolerará que se elija a un rico para una sede de honor en la Iglesia, desdeñando a un pobre que es más instruido y más apto? ¿Y quién no peca si nos referimos a las asambleas cotidianas? Quizá sólo se peca cuando el sujeto juzga dentro de sí mismo y le parece que uno es tanto mejor cuanto más rico. AGUSTÍN, Carta a Jerónimo, 167, 5, 18.

2, 5    Ricos en fe

PREFERIR A LOS POBRES. En virtud de su elección hace ricos en la fe lo mismo que herederos del reino. Con toda verdad se dice, pues, que Dios elige en los que creen aquellos para lo cual los eligió de antemano, realizándolo en ellos mismos. AGUSTÍN, La predisposición de los santos, 17, 34. 

2, 6    Son los ricos quienes os oprimen

LOS AVAROS SON LOS MÁS POBRES. Sobrellevad con nobleza vuestra ambición. Aquéllos se destruyen a sí mismos, pero no vosotros. A vosotros os privan de vuestro dinero, pero ellos se despojan a sí mismos del favor y de la ayuda de Dios. El que se priva de ésta, aunque se rodee de toda la riqueza del mundo, es el más pobre de todos. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmento sobre las Cartas Católicas. 

2, 7    ¿No son ellos los que blasfeman...?

OPRESORES E IDOLÁTRAS. Esto se refiere a los gobernantes judíos, quienes se enriquecieron mediante los diezmos, y también a los gobernantes romanos que por entonces eran idólatras. APOLINAR, Catena.

2, 8    Amarás a tu prójimo como a ti mismo

COMO A UN HIJO DE DIOS. Igual que tú quieres que el vecino te trate con justicia y benevolencia, así has de obrar con quien es tu semejante e hijo del mismo Dios. Es la razón natural en la que nuestro Salvador resumió todas las cosas diciendo: "Como queráis que os hagan los hombres, haced también vosotros, pues así es la Ley y los profetas". ANDRÉS, Catena.

2, 9    Si hacéis acepción de personas, cometéis un pecado

NO HAGÁIS ACEPCIÓN DE PERSONAS. Se sobreentiende y yo lo creo con más convicción, "cometéis pecado", es decir, un pecado de desigualdad. "Y quedáis convictos de transgresión por la Ley", porque la ley dice "escucharás al pequeño y al grande". "Juzgad con usto juicio". Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago. 

2, 10    Quien observa toda la Ley, pero falta en un sólo mandamiento, se hace reo de todos

FALTAR EN LA CARIDAD ES EL COMPENDIDO DE LA LEY. No tener amor perfecto es el mayor mal. Si falta la cabeza es inútil todo el resto del cuerpo. Que Santiago se refiere a esto es evidente por la construcción anterior, pues toda la construcción giraba en torno al amor perfecto. Lo de "no cometerás adulterio" y "no matarás" está puesto a modo de ejemplo, con la intención de no estropear la perfección del amor. ANDRÉS, Catena. 

2, 11    Si no cometes adulterio pero matas

MATAR Y COMETER ADULTERIO MUESTRAN ODIO. Observa que también los ejemplos del que cumple con el amor son de la ley. Pues el que ama de forma perfecta a su prójimo, ni comete adulterio, ni mata. Pues estas acciones son propias del que tiene una actitud de enemistad hacia su prójimo. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago. 

2, 12    Hablad y obrad como quienes van a ser juzgados por la Ley de la libertad

SIN ACEPCIONES DE PERSONAS. Dice que la ley de la libertad es la que no hace distinción entre las personas, que es [la ley] de Cristo. Pues el que hace distinción de personas no es libre, sino esclavo. "Pues uno queda esclavizado a aquel que lo ha vencido". ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

2, 13    La misericordia, en cambio, prevalece frente al juicio

EL ARTE DE TENER COMPASIÓN. La compasión es un arte sublime y defensa de los que la practican. Es amiga de Dios, siempre permanece junto a Él, y fácilmente reclama la gracia para cuantos la desean..., porque, si es sincera, a los que la practican con generosidad, les concede gran confianza. Y es necesaria con los que nos han insultado, y, tan grande es su poder, que también es necesaria con los que han pecado. Rompe las cadenas, disipa la oscuridad, extingue el fuego, mata los gusanos, aparta el rechinar de dientes, por ella, y con seguridad, se abren las puertas del cielo. "Y poco después". En realidad, es la reina, y hace a los hombres iguales a Dios. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.




La Biblia comentada
por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 62-67
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pruebas y tentaciones



2Hermanos míos: considerad una gran alegría el estar cercados por toda clase de pruebas, 3sabiendo que vuestra fe probada produce la paciencia. 4Pero la paciencia tiene que ejercitarse hasta el final, para que seáis perfectos e íntegros, sin defecto alguno.
5Si alguno de vosotros carece de sabiduría, que la pida a Dios -que da a todos abundantemente y sin echarlo en cara-, y se la concederá. 6Pero que la pida con fe, sin vacilar; pues quien vacila es como el oleaje del mar, movido por el viento y llevado de un lado a otro. 7Que no piense que va a recibir nada del Señor un hombre así, 8un hombre vacilante, inconstante en todos sus caminos.
9Que el hermano de condición humilde se gloríe en su exaltación, 10y el rico en su humillación, porque pasará como la flor del heno. 11Porque el sol sale con ardor y seca el heno, y su flor cae, y se pierde la hermosura de su aspecto. Así también el rico se marchitará en sus afanes. 12Bienaventurado el hombre que soporta con paciencia la adversidad, porque, una vez probado, recibirá como corona la vida que Dios prometió a los que le aman.
13Nadie, cuando sea tentado, diga: "Es Dios quien me tienta"; porque Dios ni es tentado al mal ni tienta a nadie, 14sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que le atrae y le seduce. 15Después, la concupiscencia, cuando ha concebido, da a luz al pecado, y éste, una vez consumado, engendra la muerte. (Santiago 1, 2-15)

1, 2    Considerad una gran alegría el estar cercados por toda clase de pruebas

EL TORRENTE DE LA PRUEBA. Pero ¿entrar en la tentación no es quizá quedar sumergido en la tentación? La tentación se asemeja a un torrente difícil de traspasar. Por eso, los que no quedan sumergidos en las tentaciones las cruzan, como óptimos nadadores, y de ningún modo son arrastrados por ellas. Los que no están en tales condiciones, al entrar en la tentación quedan sumergidos. CIRILO DE JERUSALÉN, Catequesis mistagónicas, 5, 17.

CONSIDERADLO UNA GRAN ALEGRÍA. Darás a luz la alegría, si consideras "una gran alegría el estar cercados por toda clase de pruebas" y ofreces a Dios como sacrificio esta misma alegría. ORÍGENES, Homilías sobre el Génesis, 8, 10.

UNA VIDA EN PELIGRO. Puesto que somos humanos, vivimos peligrosamente en medio de las trampas de la tentación. AGUSTÍN, Carta a Ausilio, 250, 3.

1, 3    Vuestra fe probada produce la paciencia

PRUEBAS NO BUSCADAS. De donde yo creo que el Señor y Dios, al enseñar a sus íntimos discípulos cómo conviene que oren, les dice que alejen las tentaciones voluntarias orando así: Y no nos pongas en tentación. Esto es, enseña a sus íntimos discípulos pedir en la oración que no les deje padecer la prueba de las tentaciones específicas del placer, de la mente y de la voluntad. En cambio, Santiago el Mayor, el llamado "hermano del Señor", creo que está enseñando que quienes luchan por la verdad no se dejan abatir por las tentaciones involuntarias. MÁXIMO EL CONFESOR, Cuestiones a Talasio.

APRENDER A TENER PACIENCIA. Santiago les dice que son probados con contrariedades para que aprendan la virtud de la paciencia y, por ella, puedan progresar y demostrar la seguridad de la fe en el premio futuro que engendran en sus corazones. Esto no sólo no debe ser visto como contrario, sino plenamente de acuerdo con lo que Pablo escribe: "Sabiendo que la tribulación produce la paciencia; la paciencia, la virtud probada. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 4     La paciencia tiene que ejercitarse hasta el final

SIN MIEDO. El amor a Dios y al prójimo es lo mismo que "el amor perfecto, el cual expulsa el temor". Es decir, de ser tentado. La paciencia a de ir acompañada de obras perfectas. La paciencia es el guardián de las almas, como dice la Escritura: "Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas". Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 5    Si alguno de vosotros carece de sabiduría

LA FE QUE JUSTIFICA. Esta es la fe de la que vive el justo; la fe por la cual es excluida la soberbia, ya para que se aleje de nosotros la gloria, que hincha, ya para que culmine más en nsotros aquella con la cual nos gloriamos en el Señor; la fe por la cual se alcanza la liberalidad del espíritu. AGUSTÍN, Del espíritu y de la letra, 32, 56.

LA FE ES DON. Aunque Dios conceda la fe antes que se le pida, no hay que decir que no es un don divino y sí cosa de nuestra cosecha... De aquél de quien procede la paz y la caridad, del mismo viene la fe, por lo cual no solamente le pedimos que la aumente a los que ya la poseen, sino  también que se la dé a los que no la tienen. AGUSTÍN, El don de la perseverancia, 17, 44.

SÓLO DIOS CONCEDE LA SABIDURÍA. ¿Por qué dice Santiago que deben pedir la sabiduría? Para que ellos sepan que tienen la seguridad de Dios. Pídela sólo a Dios, no a los filósofos ni a los astrólogos. Dios da la sabiduría como una fuente que nunca se agota y llena todo lo que se acerca a ella, pero la sabiduría de los filósofos y de los demás seres humanos no se concede en abundancia y pronto se desecha. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 6    Que la pida con fe, sin vacilar

EL HOMBRE VACILANTE. El que vacila comete, en opinión general, una injuria. En efecto, si no estás convencido de que [Dios] cumplirá tu petición, omítela del todo, no sea que por una duda involuntaria parezca que acusas al Omnipotente. Así pues, es necesario rechazar tan vergonzante defecto. CIRILO DE ALEJANDRÍA, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.

DIGNO DE SER ESCUCHADO. Así aparecerá ante Dios con una vida ejemplar, de modo que sea digno de ser escuchado al pedir algo. Porque quien tiene presente que no ha obedecido los mandatos del Señor, con razón puede pensar que Él no escuchará sus ruegos. Pues está escrito: "Quien aparta sus oídos para no escuchar la Ley hasta su oración es abominable". BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 7    Que no piense que va a recibir nada del Señor un hombre así

DONES INMERECIDOS. Si tus buenos méritos son de Dios, no corona el Señor tus méritos en cuanto a méritos tuyos, sino en caunto a dones suyos. AGUSTÍN, De la gracia y el libre albedrío, 6, 15.

MOVIDO POR EL VIENTO DE LA DUDA. Quien duda de recibir el premio del cielo ante el remordimiento de la conciencia de pecado, con facilidad pierde, al impulso de las tentaciones, la firmeza de la fe en la que parecía servir a Dios pacíficamente, y es llevado, a voluntad del enemigo invisible como llevado por el viento, a los más variados vicios. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 8    Un hombre vacilante

CONTAR CON LA MISERICORDIA DE DIOS. Me dice: Aparta de ti la duda, y no dudes lo más mínimo en pedir algo a Dios, diciendo para tus adentros: ¿Cómo puedo pedir y recibir algo del Señor, cuando he pecado contra Él? No pienses esto, sino conviértete al Señor de todo tu corazón, pídele sin vacilar y date cuenta de su gran misericordia, porque no te abandonará, sino que colmará la petición de tu alma. HERMAS, Mandamiento, 9, 39, 1-2.

1, 10    El rico en su humillación

LA RIQUEZA TIENE UN FIN. Santiago habla con ironía y así dice que [el rico] tenga en cuenta que por la vanidad de las riquezas que le llenó de soberbia y de desprecio a los pobres, o incluso le llevó a oprimirlos, ha de terminar humillado para siempre como aquel rico Epulón que despreció al pobre Lázaro. BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

EL QUE INFLA, ARRASTRA PARA ABAJO. Llama al que se enorgullece rico y también le llama pobre porque es rebajado al ensalzarse. ECUMENIO, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 11    El sol sale con ardor y seca el heno

EL PLACER DEL IMPÍO PASA. La flor del heno deleita con su olor y con su vista, pero pierde rápidamente la gracia de su suave fragancia. Por lo tanto, con toda propiedad se puede comparar con la felicidad de los impíos que no dura más que un día. "Porque el sol cuando sale con ardor también seca el heno". Llama ardor del sol a la setencia del juez severo, con la que es consumida al final la belleza temporal de los réprobos. Sin embargo, florecerán los elegidos  y no como el heno. "El justo florecerá como palmera". BEDA, Comentario a la Carta de Santiago.

1, 13    Dios ni es tentado ni tienta a nadie.

DIOS NO INCITA AL MAL. Si alguna vez nos encontramos afligidos por una enfermedad, dolor o problema, nadie culpe a Dios, porque "Dios ni es tentado al mal ni tienta a nadie". Cada uno de nosotros es azotado con las correas de sus propios pecados. CIRILO DE JERUSALÉN, Homilía sobre el paralítico, 17.

ENGAÑOS DEL DIABLO. Se refiere a las tentaciones malas; [Santiago] llama tentación a esa donde uno cae en engaño y bajo el yugo del demonio. Porque también hay otra tentación que también se llama "prueba", de la cual se ha escrito: "Dios, Señor vuestro, os tienta para saber si le amáis". AGUSTÍN, Sermón, 57, 9.


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Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 43-52
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