La vida esperanzada de los que han renacido




3Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia nos ha engendrado de nuevo -mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos- a una esperanza viva, 4a una herencia incorruptible, inmaculada y que no se marchita, reservada en los cielos para vosotros, 5que, por el poder de Dios, estáis custodiados mediante la fe hasta alcanzar la salvación preparada ya para ser manifestada en el tiempo último. 6Por eso os alegráis, aunque ahora, durante algún tiempo, tangáis que estar afligidos por diversas pruebas, 7para que la calidad probada de vuestra fe -mucho más preciosa que el oro perecedero que, sin embargo, se acrisola por el fuego- sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, cuando se manifieste Jesucristo: 8a quien amáis sin haberlo visto; y en quien, sin verlo todavía, creéis y os alegráis con un gozo inefable y glorioso, 9alcanzando así la meta de vuestra fe, la salvacion de las almas. (1Pedro 1, 3-9)

1, 4a    A una herencia incorruptible

LA HERENCIA CONOCIDA DE ANTEMANO. Dios vio de antemano la fe y la conducta de los hombres enderezada por la enseñanza del evangelio, y previsoramente los eligió en Cristo antes de la constitución del mundo: entonces los predestinó a ser hijos por la participación en el Espíritu de filiación. Por prever de antemano no entiende otra cosa que ver lo que hay dentro de cada persona. Ahora bien, no se trata de una previsión lejana, sino del conocimiento real de algo que ha sido previsto antes. Y aunque aquellos a los que Pedro escribe están elegidos conforme a este previo conocimiento, sin embargo esta previa vocación no les está sirviendo ahora a ellos de fundamento, pero su conocimiento deshará la duda sobre [su] naturaleza. ORÍGENES, Catena. 

1, 4b    Reservada en los cielos para vosotros

INCORRUPTIBLE, INMACULADA, INMARCESIBLE. Esta herenecia es "incorruptible", porque es la vida celestial, que ni la vejez, ni la enfermedad, ni la muerte, ni ninguna otra aflicción pueden herir. Es "inmaculada", porque nadie puede entrar manchado en ella. "No se marchita" porque la vida celestial nunca puede ser envilecida por las mentes de los santos cayendo en la rutina, como suele suceder con los lujos y las alegrías del mundo, que por la costumbre y el uso frecuente producen aburrimiento. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro. 

1, 5b    La salvación preparada ya para ser manifestada

PREPARAOS. Están preparados ya los asientos en el reino de Dios. Están preparadas las mansiones en la casa del Padre. Está preparada la salvación en el cielo. Tan sólo falta que se haga digno quien desee recibirla. Y con razón añade Pedro: "Estáis custodiados mediante la fe". Porque nadie puede hacerse digno con su solo esfuerzo. Nadie puede alcanzar la salvación eterna con sus solas fuerzas. Y nadie puede perseverar en el camino del bien con la fuerza de su propia libertad, sino que hemos de conseguir por todos los medios, para progresar, el auxilio de quien hemos recibido el principio de la buena obra. BEDA, Comentario a la primera Carta de Pedro. 

1, 6    Aunque ahora, durante algún tiempo, tengáis que estar afligidos

PERSEVERANCIA HASTA EL FINAL. Se prueba la calidad de la fe de los que por él están sometidos a las diversas tentaciones y perseveran hasta el final con calidad probada de su fe. Sin duda, conviene que éstos se alegren, aunque les parezca que alguna prueba es insoportable. Esta prueba se designa aquí abajo con el nombre de tristeza, dando a entender que hay una tristeza que por otro lado puede ser concocida mediante estas palabras, ya que también en Pablo se dan a conocer dos clases de tristezas, una que provoca la muerte y otra que produce una penitencia duradera para la salvación y que la describe de este modo: la tristeza del mundo provoca la muerte, pero la que es según Dios produce una penitencia duradera para la salvación. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la primera Carta de Pedro. 

1, 7    Se acrisola por el fuego

EL ORO ACRISOLADO POR EL FUEGO. Así como el oro es acrisolado por el fuego y se hace útil, de la misma manera sois probados vosotros, los que convivís con los de este mundo. Así pues, los que perseveréis y soportéis de parte de éstos la prueba del fuego seréis purificados. Como el oro arroja su escoria, así también vosotros arrojaréis toda tristeza y angustia, seréis purificados y seréis útiles para la construcción de la torre. HERMAS, Visiones, 4, 3, 4. 

1, 8a    Sin verlo todavía, creéis

CUANDO ÉL SE MANIFIESTE. Pues si lo amáis sólo de oídas, sin haberlo visto con los ojos, considerad qué gran amor le mostraréis cuando lo veáis y os revele su gloria. Si os ha atraído su sufrimiento, ¿cómo actuará sobre vosotros su manifestación e insuperable esplendor, cuando os conceda el premio de la salvación de las almas? ECUMENIO, Comentario a la primera Carta de Pedro.

1, 8b     Os alegráis con un gozo inefable

GOZO GLORIOSO. Pedir un gozo tal es no sólo desear fervientemente con palabras la entrada en la patria celestial, sino esforzarse por conseguirlo con obras dignas. BEDA, Homilías sobre los Evangelios.

1, 9    La meta de vuestra fe

HECHOS INCORRUPTIBLES POR LA GRACIA. Porque no es de la naturaleza de donde le viene al alma la incorruptibilidad de la gloria; es la gracia de Dios la que otorga esa incorruptibilidad, la santidad y el entendimiento. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Exégesis de la primera Carta de Pedro.




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por los Padres de la Iglesia
Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 113-119
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Marcelo Merino Rodríguez

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El secreto de la vida cristiana




1Queridísimos, esta es ya la segunda carta que os escribo. Ellas son como un recuerdo con que procuro despertar en vosotros el recto criterio, 2para que os acordéis de las palabras anunciadas por medio de los santos profetas, y del precepto del Señor y Salvador que os transmitieron vuestros apóstoles.
3Tened en cuenta, ante todo, que en los últimos días vendrán hombres que se burlan continuamente de todo y que viven según sus propias concupiscencias, 4y que dirán: "¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres murieron, todo continúa como desde el principio de la creación".
5Ignoran deliberadamente que en otro tiempo hubo cielos y tierra. Ésta, por la palabra de Dios, surgió de las aguas, y quedó asentada en medio de ellas, 6y así, el mundo de entonces pereció anegado por las aguas.
7A su vez, los cielos y la tierra de ahora, por la misma palabra, están reservados para el fuego y guardados para el día del Juicio y de la perdición de los impíos.
8Pero hay algo, queridísimos, que no debéis olvidar: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. 9No tarda el Señor en cumplir su promesa, como algunos piensan; más bien tiene paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie se pierda, sino que todos se conviertan. 10Pero como un ladrón llegará el día del Señor. Entonces los cielos se desharán con estrépito, los elementos se disolverán abrasados, y lo mismo la tierra con lo que haya en ella.
11Si todas estas cosas se van a destruir de ese modo, ¡cuánto más debéis llevar vosotros una conducta santa y piadosa, 12mientras aguardáis y apresuráis la venida del día de Dios, cuando los cielos se disuelvan ardiendo y los elementos se derritan abrasados! 13Nosotros, según su promesa, esperamos unos "cielos nuevos" y una "tierra nueva", en los que habita la justicia.
14Por lo tanto, queridísimos, a la espera de estos acontecimientos, esmeraos para que Él os encuentre en paz, inmaculados e intachables, 15y considerad que la longanimidad de nuestro Señor es nuestra salvación. Así os lo escribió también nuestro querido hermano Pablo según la sabiduría que se le otorgó, 16y así lo enseña en todas las cartas en las que trata estos temas. En ellas hay algunas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y débiles interpretan torcidamente -lo mismo que las demás Escrituras- para su propia perdición.
17Por eso, vosotros, queridísimos, sabiéndolo de antemano, estad alerta, no sea que -arrastrados por el error de los disolutos- decaigáis de vuestra firmeza. 18Creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. (2Pedro 3, 1-18)

3, 2    Para que os acordéis de las palabras anunciadas

RECUERDO DE LAS PALABRAS ANUNCIADAS POR LOS PROFETAS. Pues las mentes puras y sinceras recuerdan lo que han escuchado y la salvación que ha sido dispuesta, y se aprestan excitadas con toda su fuerza y pasión a la consecución de este hecho. Fue dispuesto mediante las palabras de los profetas y las predicaciones de los apóstoles. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

3, 4    ¿Dónde está la promesa de su venida?

¿DÓNDE ESTÁ LA PROMESA DE SU VENIDA? De donde se deduce que todos los que desean su venida, han de meditar con prudencia en este tema, para que no estén sospechando que el día del Señor está ya para llegar, ni tampoco piensen que tardará mucho. Sólo esto hemos de procurar solícitamente: que llegue pronto o tarde en llegar, que nos pueda encontrar preparados cuando llegue. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

3, 5    Por la palabra de Dios, surgió de las aguas

LA TIERRA SURGIÓ DE LAS AGUAS. Pues toda criatura es materia compuesta de agua. Puede estar en estado sólido, como la tierra o elevada, como el cielo. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro. 

3, 8    Para el Señor un día es como mil años

MIL AÑOS COMO UN DÍA. La Escritura dice que la vida humana es corta y llena de problemas, pero tú perteneces a una perdurable y eterna. Y mil años son como un solo día, o incluso como una vigilia de la noche. Es durante la cuarta vigilia cuando los que son confiados para guardarla son interrumpidos, y en esa vigilia el Señor vino a los santos apóstoles. Si se ha hablado de esta manera aproximadamente mil años, está claro que la vida del hombre es sumamente corta. El día del Señor es como mil años, y todavía no ha sido interrumpido. Nadie vive durante mil años, pero tampoco nadie ha conocido un día completo del Señor. EUSEBIO DE EMESA, Catena.

3, 10    El día del Señor

SE RENOVARÁN. Todo cuerpo, como un manto, envejece con el tiempo y los muchos siglos. Pero aunque envejece, será renovado de nuevo por tu divino testamento, oh Señor. Los cielos no se destruirán, sino que cambiarán en algo mejor. De la misma manera que nuestros cuerpos no se destruyen para desaparecer totalmente, sino para ser renovados a un estado indestructible. EUSEBIO DE EMESA, Catena.

3, 13    Unos cielos nuevos y una tierra nueva

LA CREACIÓN COMPARTIRÁ CON NOSOTROS LA GLORIA. No solamente nosotros, dice Pedro, sino también la creación visible a nuestro alrededor será transformada en algo mejor, participando de nuestra gloria. Si en verdad cayó en la corrupción y el cambio por nuestra causa, al haber sido hecha a causa nuestra, acompaña a nuestra restauración. ANDRÉS, Catena. 

3, 16    Algunas cosas difíciles de entender

NO ASEGURÉIS A LOS IMPÍOS SU SALVACIÓN. Si todo esto es también verdadero, y está bien claro, no hay duda de que en la sentencia del Apóstol se encontrará otra interpretación para valorar en eso lo que dice Pedro: que en sus escritos hay algunos pasajes difíciles de entender, los cuales no deben inducir a los hombres a su propia ruina, de modo que, contra los testimonios evidentísimos de las Escrituras, se hagan perversísimos con la seguridad de conseguir su salvación, coherentes de un modo perspicaz con su malicia, pero sin cambiar con la enmienda ni hacer penitencia. AGUSTÍN, Respuesta a las ocho preguntas de Dulcicio, 1, 5.

3, 18     A Él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad

CRECED EN LA GRACIA Y EN EL CONOCIMIENTO. Creced en la fe que habéis recibido por el bautismo y en el conocimiento que viene de poner la fe en práctica. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.



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Nuevo Testamento, vol. 11, pp. 209-219
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El pueblo pecador y su destino




1Así como surgieron falsos profetas en el pueblo de Israel, también habrá entre vosotros falsos maestros. Éstos introducirán fraudulentamente herejías perniciosas: negando al Dueño que les rescató, atraerán sobre ellos mismos una pronta ruina. 2Muchos seguirán sus costumbres licenciosas, y por su causa el camino de la verdad quedará infamado; 3movidos por la codicia, traficarán con vosotros mediante palabras engañosas. Pero su condenación -anunciada ya desde antiguo- permanece en vigor, y su ruina está al acecho.
4En efecto: Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que al arrojarles al infieno los entregó a las cavernas tenebrosas, donde están guardados para el juicio; 5y no perdonó al mundo antiguo, aunque preservó a Noé -pregonero de la justicia- con otros siete, cuando desencadenó el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6y a las ciudades de Sodoma y Gomorra las condenó a la destrucción, reduciéndolas a cenizas para escarmiento de lo que habrá de suceder a los impíos; 7y libró en cambio al justo Lot -angustiado por la conducta licenciosa de aquellos hombres inicuos-; 8pues este justo, al vivir entre ellos, sentía atormentada su alma por las obras incuas que día tras día veía y oía. 9Porque el Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos y retener a los impíos para castigarlos en el día del Juicio, 10sobre todo a los que, arrastrados por deseos impuros, van detrás de la carne y menosprecian la utoridad del Señor.
Temerarios y arrogantes, no temen blasfemar contra los seres gloriosos, 11mientras que los ángles -aun siendo superiores en fuerza y poder- no profieren una sentencia injuriosa contra ellos en presencia del Señor. 12Pero éstos -como bestias irracionales, destinadas por naturaleza para ser capturadas y muertas- blasfeman contra lo que ignoran, y se corromperán como ellas, 13sufriendo el pago por el mal que hicieron. Consideran una dicha el goce de un día; hombres sucios y corrompidos, que se deleitan en sus extravios y se comportan con vosotros como si estuvieran en banquetes. 14Sus ojos están llenos de adulterio y no cesan de pecar; seducen a las almas débiles y tienen el corazón curtido en la codicia; son hijos de la maldición. 15Abandonaron el camino recto y se extraviaron siguiendo el camino de Balaam, hijo de Bosor, que amó el pago de la iniquidad, 16pero fue reprendido por su transgresión: un jumento mudo, hablando con voz humana, impidió la insensatez del profeta. 17Esos son fuentes sin agua y nieblas arrastradas por el huracán, a quienes está reservado el infierno tenebroso.
18Hablando palabras hinchadas de vanidad, y provocando concupiscencias carnales y licenciosas, seducen a quienes acaban de alejarse de los que viven en el error. 19¡Les prometen la libertad, siendo ellos mismos esclavos de la corrupción, ya que uno es esclavo de quien le ha vencido.
20Porque si después de haber escapado de las impurezas del mundo por el conocimiento de nuestro Señor  y Salvador  Jesucristo, se dejan atrapar nuevamente por ellas y son vencidos, sus postrimerías resultan peores que los principios. 21Más les valiera no haber conocido el camino de la justicia que, después de conocerlo, volverse atrás del santo precepto que se les entregó. 22Se ha cumplido en ellos aquel proverbio tan acertado: "El perro vuelve a su propio vómito" y la cerda lavada a revolcarse en el fango. (2Pedro 2, 1-22)

2, 1    Habrá entre vosotros falsos maestros

CONOCIDOS POR SU CONDUCTA. No todo el que habla en espíritu es profeta a no ser que tenga las actitudes del Señor. Así pues, por el estilo de vida será conocido el falso profeta. Didaché, 11, 8. 

2, 2    El camino de la verdad quedará infamado

RECHAZARON LA LEY DEL BAUTISMO. Por ellos el camino de la verdad será difamado, es decir, convirtieron el camino de la verdad en herejía, bien porque abandonaron la regla que se les dio en el bautismo, bien porque abandonaron el camino de la verdad. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 3    Su condenación permanece en vigor

SU RUINA. El Dios de Israel no está ocioso ni duerme, es el que destruirá a los que caminan hacia la perdición. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 4     Dios no perdonó a los ángeles que pecaron

LOS ENTREGÓ A LAS CAVERNAS TENEBROSAS. Cuando Cristo vino desde el cielo, encerró en el abismo a los jefes de los demonios y esto resulta claro del modo como se dirige a los espíritus para que no caigan en el abismo, atando a unos, ordenando a otros que se marchen, según las palabras: "Os he dado poder sobre los espíritus inmundos". Dice: "Expulsad demonios". En la consumación amplía al máximo el primer castigo de los que había encadenado, arrojándolos al fuego eterno. CIRILO DE ALLEJANDRÍA, Catena.  

2, 6     Sodoma y Gomorra

UN PECADO AÚN MÁS REPUGNANTE QUE CUALQUIER OTRO. ¿Deseas conocer el motivo por el que sucedió todo esto? Hubo un pecado perverso y maldito: aquellos hombres perseveraban en la misma actitud para con los niños. Por este motivo pagaron esa pena. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas. 

2, 8    Este justo al vivir entre ellos sentía atormentada su alma

ANGUSTIADO. Es evidente que necesitamos estar convencidos de que lamentarse de esto y condolerse con quienes lo padecen merece grandísima recompensa por parte de Dios y facilita la afinidad con Él. Tan es así que, muchas veces, cuando una cólera general se cierne amenazadora, quedan exentos de ella los abrumados por la pena y los compasivos de corazón, de ahí que el que reconocemos como primero de los Apóstoles, Pedro, haya escrito algo parecido refiriéndose a Lot, librado de la destrucción de Sodoma: Pues este justo, "al vivir entre ellos" sentía atormentada su alma por las obras inicuas que día tras día veía y oía. SEVERO DE ANTIOQUÍA, Catena.    

2, 9     El Señor sabe cómo librar de la prueba a los piadosos 

LOS INJUSTOS BAJO CASTIGO. Pedro afirma que los impíos será retenidos para ser castigados en el día del juicio. Y no sólo porque antes del día del juicio también sufrirán las penas merecidas, separados del cuerpo, sino que en el día del juicio les esperan unos tormentos mayores. Pues los que ahora sufren sólo en el alma, también serán castigados en el cuerpo que han vuelto a recibir. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro. 

2, 10    Menosprecian la autoridad del Señor

SER MENOS DE LO QUE UNO FUE. El hombre en su caída no fue reducido a la nada absoluta, sino que doblado hacia sí mismo, su ser vino a ser menos que cuando estaba unido al que es en sumo grado. Ser en sí mismo, o mejor, complacerse en sí mismo, abandonando a Dios, no es ser nada, sino acercarse a la nada. Por eso a los soberbios, en las sagradas Escrituras, se les denomina diciendo que son los que "se complacen en sí mismos". AGUSTÍN, La ciudad de Dios, 14, 13, 1.  

2, 11    Los ángeles, aun siendo superiores en fuerza y en poder

LOS ÁNGELES SE ACERCAN A LA GENTE SANTA. Los ángeles que permanecen en la santidad que reciben de Dios, son mejores que los hombres, aunque los hombres sean bienaventurados de un modo superior, pues los ángeles protegen a los hombres santos y les auxilian, mientras que los hombres no pueden jamás prestar ayuda a los ángeles. DÍDIMO EL CIEGO, Breve exposición sobre la segunda Carta de Pedro.  

2, 12    Como bestias irracionales

CRIATURAS DE INSTINTO. Estos son como animales irracionales, esto es, viven sólo de acuerdo a sus sentidos, y no de acuerdo con su mente y vida racional, por lo que son fácilmente capturados en las cosas corruptibles...; llevados por sus pasiones y deseos, son traídos a cosas que ignoran y blasfeman voluntariamente por ignorancia. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

12, 13    Sufriendo el pago por el mal

SE DELEITAN EN SUS EXTRAVÍOS. Pedro llama paga de la injusticia al castigo que merecen las obras injustas. Máxime, cuando para aquellos que, mientras son esclavos de la corrupción de la carne, encima se ríen de los que viven una vida casta. Y los que han caído en errores insensatos, no dejan de calumniar a los que piensan sensatamente. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

12, 14    No cesan de pecar

SEDUCEN A LAS ALMAS DÉBILES. "Tienen los ojos llenos de adulterio". Lo que debía ser un signo de paz aun entre los impíos, éstos al apartarse de Dios lo convirtieron en pecado de adulterio. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 17    Son fuentes sin agua y nieblas

COMO FOSAS VACÍAS. "Estos son fuentes secas", es decir, pozos viejos en los que caen los animales y mueren porque no encuentran agua. Ps.-HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.  

2, 20    Sus postrimerías resultan peores que los principios

SON ATRAPADOS DE NUEVO. Mas en esta misericordia de Dios, amadísimos, cuya grandeza no podemos explicar, los cristianos deben tener mucho cuidado de no dejarse atrapar por los lazos del diablo y envolverse de nuevo en los errores que han renunciado. En efecto, el antiguo enemigo, transfigurándose en ángel de luz, no cesa de tender por todas partes las redes de sus engaños y de trabajar sin desacanso para corromper de todas formas la fe de los creyentes. LEÓN MAGNO, Sermón, 27, 3.



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Vocación de Pedro




12Por eso procuraré siempre recordaros estas cosas, por más que las sepáis y estéis firmes en la verdad que ya poseéis. 13Considero que es mi deber -mientras permanezca en esta tienda- estimularos con mis exhortaciones, 14porque sé que pronto tendré que abandonarla, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. 15Procuraré que incluso después de mi partida podáis recordar cosas en todo momento.
16Pues os hemos dado a conocer el poder y la venida futura de nuestro Señor Jesucristo, no siguiendo fábulas ingeniosas, sino porque hemos sido testigos oculares de su majestad. 17En efecto, el fue honrado y glorificado por Dios Padre, cuando la suprema gloria le dirgió esta voz: "Éste es mi Hijo, el Amado, en quien tengo mis complacencias". 18Y esta voz venida del cielo la oímos nosotros estando con Él en el monte santo.
19Y tenemos así mejor confirmada la palabra de los profetas, a la que hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que alumbra en la oscuridad, hasta que alboree el día y el lucero de la mañana amanezca en vuestros corazones. 20Pues ante todo debéis saber que ninguna profecía de la Escritura depende de la interpretación privada, porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que, impulsados por el Espíritu Santo, aquellos hombres hablaron de parte de Dios. (2Pedro 1, 12-21)

1, 14    Porque sé que pronto tendré que abandonarla

ABANDONAR LA TIENDA. Con gran belleza llama Pedro a su muerte abandono de la tienda, porque ciertamente eso es para los hijos santos de Dios librarse de los tentáculos de la carne. Semejante a como los peregrinos, dejando las tiendas, vuelven a su casa después de terminar la peregrinación. O como vuelven a la patria los que habían ido de campaña, después de hacer huir o vencer al enemigo. Porque saben que sólo en el cielo está su propia casa, su ciudad y su patria. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 17    La suprema gloria le dirigió esta voz

EL HIJO FUE GLORIFICADO. "Porque recibió de Dios Padre honor y gloria". El que recibe gloria y honor no es inferior a aquel de quien lo recibe, pues se dice que recibió la gloria y el honor en su naturaleza humana (no en la divina). Ps. HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 18    Estando con Él en el monte santo

EN EL MONTE SANTO. Según la tradición este monte es el Tabor. Ps. HILARIO DE ARLÉS, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 19    Mejor confirmada la palabra de los profetas

HASTA QUE EL LUCERO DE LA MAÑANA AMANEZCA EN VUESTROS CORAZONES. En efecto, ¿qué sería de nosotros si no tuviéramos la luz de la palabra de los profetas en la noche de este mundo, llena de tentadoras tinieblas, en la que es difícil encontrar a alguien que no peque? ¿Pero es que siempre será necesaria esa luz? Ciertamente, no. Sólo "hasta que alboree el día", dice... Entretanto nos alumbra en la noche el hecho de que somos hijos de Dios... Y si nos comparamos con los impíos, es de día... Pero si pensamos en la vida futura, todavía es de noche y necesitamos la luz. BEDA, Comentario a la segunda Carta de Pedro.

1, 20    Ninguna profecía de la Escritura depende de la interpretación privada

NINGÚN INTENTO DE CAMBIAR SU SENTIDO. Esto es, que los profetas reciben la profecía de Dios, pero no como ellos quieren, sino como el Espíritu Santo les hace actuar. Sabían y comprendían totalmente el mensaje profético que les era enviado, y ciertamente no realizaban interpretación alguna. Y porque los profetas sabían... que el mensaje les era enviado por el Espíritu Santo, comunicaban lo que querían y callaban lo que no querían [comunicar], como Jonás el profeta rechazó hacer la predicación de Nínive. Y Balaam también rechazó comunicar lo que le había sido revelado. ECUMENIO, Comentario a la segunda Carta de Pedro.



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Saludo de Pedro



1Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a cuantos por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo les ha tocado en suerte una fe tan preciosa como la nuestra: 2gracia y paz en abundancia para vosotros, mediante el conocimiento de Dios y de Jesús, Señor nuestro (2Pedro 1, 1-2).

1, 1    Siervo y apóstol de Jesucristo

LA MISMA GRACIA DEL BAUTISMO. Mira de qué manera edifica desde el principio las almas de los creyentes, atribuyéndoles una gracia semejante a la de los apóstoles. Porque es la misma la gracia del divino bautismo. ANDRÉS, Catena. 

1, 2    Gracia y paz.... mediante el conocimiento de Dios

REZAD POR LA PAZ DE LA IGLESIA. Nada hay que sea igual a ésta, por eso rezamos y reclamamos al ángel de la paz, por doquier pedimos la paz en las iglesias, la paz en las súplicas, en las plegarias, en las salutaciones. Y el que está al frente de la Iglesia nos la da, no una, ni dos, ni tres veces, sino muchas: "la paz esté con vosotros". ¿Por qué? Porque la paz es la madre de todo lo que es bueno, porque ésta es el fundamento del gozo. Por eso, también Cristo ordenó a sus discípulos que, cuando entrasen en las casas, dijeran lo siguiente como señal de algo bueno: "Al entrar en las casas decid: "la paz esté con vosotros". En efecto, si no hay paz todo es inútil. JUAN CRISÓSTOMO, Fragmentos sobre las Cartas Católicas.



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Nuevo Testamento, vol. 11, p. 184 
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