El eunuco es bautizado





34El eunuco le dijo a Felipe: "Te ruego que me digas de quién dice esto el profeta: ¿de sí mismo o de algún otro?". 35Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este pasaje, le anunció el Evangelio de Jesús. 36Mientras iban por el camino llegaron a un lugar donde había agua, y le dijo el eunuco: "Aquí hay agua, ¿qué impide que yo sea bautizado?" (37) 38Mandó detener el carro y bajaron los dos, Felipe y el eunuco, hasta el agua. Y le bautizó. 39Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe y no le vio más el eunuco, que siguió alegre su camino. 40Felipe se encontró en Azoto y anunciaba el Evangelio  a todas las ciudades por donde pasaba, hasta que llegó a Cesarea. HECHOS DE LOS APÓSTOLES 8, 34-40.

8, 34 ¿De quién dice esto el profeta?

LA LECTURA DE LAS ESCRITURAS. Así se cumplía lo que dijo Moisés: "Sentado, en tu lecho, al levantarte, de camino, acuérdate del Señor tu Dios". JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 19, 4.

8, 35 Le anunció el Evangelio de Jesús

FELIPE ABRIÓ SU BOCA. El nombre de Felipe se interpreta "boca de lámpara" y es un bonito significado, porque la boca de lámpara abre su boca al proferir las oscuridades de la profecía a la luz de la ciencia, aunque también, según el sentido histórico, este circunloquio puede designar que su discurso había de ser entonces un tanto más largo. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 8, 35.

8, 36 ¿Qué impide que yo sea bautizado?

SU FE ES PERFECTA. ¿Te das cuenta de su empeño? No dice: "Bautízame", ni se queda callado, sino que en medio de su anhelo y su temor reverencial, dice: "¿Qué impide que yo sea bautizado?". Mira cómo alcanza el conocimiento de las verdades, pues el profeta [Isaías] los contiene todos: la encarnación, la pasión, la resurrección, la ascensión y el juicio futuro, que lo inflamaron sobre todo gran deseo. Avergonzaos cuantos no habéis sido iluminados. "Mandó detener el carro". Al tiempo que habló y bajó, previamente escuchó. "Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe". Muy bien, para demostrar que el acontecimiento era divino, y para que no se pensara que [Felipe] era un hombre cualquiera. JUAN CRISÓSTOMO, Homilías a los Hechos de los Apóstoles, 19, 2.

8, 38 Y le bautizó

CON O SIN MEDITACIÓN HUMANA. El mismo Felipe que bautizó sin que sobre ellos viniese el Espíritu Santo más que cuando los apóstoles les impusieron las manos, bautizó a un eunuco, es decir, a cierto favorito de la reina Candace, quien regresando de Jerusalén, adonde había ido a adorar, sentado en su carroza leía sin entenderlo al profeta Isaías. Avisado Felipe, se le acercó, le explicó la lectura, le instruyó en la fe y le anunció la buena noticia de Cristo. El eunuco creyó en Cristo y, al llegar a un lugar en que había agua, dice: "Aquí hay agua, ¿quién impide que yo sea bautizado?". Y Felipe le pregunta: "¿Crees en Jesucristo?". Y él responde: "Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios". A continuación bajó con él al agua. Una vez realizado el misterio y el sacramento del bautismo, para que no creyera que la donación del Espíritu Santo era cosa de hombres, no esperó como la vez anterior, a que vinieran los apóstoles, sino que al instante descendió sobre él el Espíritu Santo. AGUSTÍN, Sermón, 99, 11.

8, 40 Felipe se encontró en Azoto

EL PREDICÓ HASTA QUE LLEGÓ A CESAREA. Aquí se refiere a Cesarea de Palestina, donde, como se describe más abajo, tenía una casa, que todavía se puede ver hoy, y también un compartimento para sus cuatro hijas, que eran vírgenes profetas. BEDA, Comentario a los Hechos de los Apóstoles, 8, 40.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
NUEVO TESTAMENTO; V. 5; pp. 153-154
Obra preparada por
FRANCIS MARTIN
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

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